Congreso Panamericano llama a romper el silencio ante la barbarie en Gaza y EE.UU.

Durante la inauguración del Congreso Panamericano 2025, legisladores progresistas de América Latina y Estados Unidos, así como funcionarios del gobierno mexicano, coincidieron en la necesidad de establecer compromisos concretos frente al avance del fascismo, la derechización global y las crisis humanitarias actuales, como la situación en Palestina y la persecución de migrantes.
En su intervención, Alicia Bárcena, titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), subrayó la urgencia de construir una alternativa viable para los pueblos de la región. “Es urgente construir una opción viable para los pueblos de la región, acercarnos cada vez más a vencer la cultura del privilegio, en un momento de enorme incertidumbre, donde no sabemos bien qué va a pasar al día siguiente”, expresó.
Desde una postura autocrítica, Alejandro Encinas, funcionario del Gobierno de la Ciudad de México, llamó a la reflexión interna. Afirmó que este encuentro debe ser también un espacio para identificar errores cometidos por gobiernos de izquierda. “Es necesario —recalcó— reconocer errores y hasta desviaciones en gobiernos de izquierda, que por ineficacia y hasta corrupción, han permitido en ciertas latitudes del continente americano, donde se habían erradicado las dictaduras, ahora hayan regresado gobiernos con tentaciones autoritarias y actitudes xenófobas.”
Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado, enfatizó el “ascenso impresionante del fascismo” y condenó la persecución de migrantes en Estados Unidos. “Los envían a un tipo de prisión que fue prohibida después de la Segunda Guerra Mundial, como es Alcatraz de los caimanes”, denunció.
Asimismo, Fernández Noroña calificó como otra manifestación del fascismo el sufrimiento del pueblo palestino. “Es inconcebible que en pleno siglo XXI suceda ante nuestros ojos semejante barbarie. Vemos cómo asesinan a la población civil y han destruido escuelas, hospitales, mezquitas, iglesias, lugares que son sagrados para la gente”, sostuvo. Agregó: “La parte más brutal e infame es matar de hambre a niños y niñas, a toda la población palestina, con un nivel de crueldad inconcebible, con una determinación del Estado de Israel de expulsar o liquidar al pueblo palestino para apropiarse de su territorio. Frente a esto, debemos romper el silencio, alzar la voz y decir basta a esa bárbara agresión”.
En ese mismo sentido, Bárcena criticó el retorno de la carrera armamentista y el dominio de la fuerza en las relaciones internacionales. “La imposición de intereses facciosos, geopolíticos, vergonzantes y sin el más mínimo pudor, el imperio desnudo de la fuerza. En ese contexto, el genocidio en Gaza es una tragedia de nuestra civilización y del mundo entero y no podemos permanecer indiferentes; tampoco ante la devastación ambiental.”
Por su parte, el viceministro de Asuntos Multilaterales de Colombia, Mauricio Jaramillo Jassir, advirtió que la tragedia en Gaza pone en riesgo la autodeterminación de los pueblos. Por ello, instó a los países del sur global a ir más allá del reconocimiento formal del Estado palestino y considerar incluso la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel.
Finalmente, Delia Catalina Ramírez, integrante de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, subrayó la necesidad de que los legisladores progresistas defiendan a los migrantes, reconociendo su contribución al desarrollo de la nación estadounidense. “Se requiere —añadió— tender lazos de hermandad y luchar por la libertad a todo el mundo y eso significa también libertad para Palestina.”



