
La presidenta Claudia Sheinbaum negó este viernes que su gobierno tenga intenciones de espiar a ciudadanos u opositores, como acusan legisladores del PRI y del PAN, y aseguró que los cambios en materia de seguridad buscan combatir el delito, no vulnerar derechos.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum calificó de falsas las versiones que aseguran que las reformas impulsadas por su gobierno tienen fines de vigilancia y persecución. “No espiamos a nadie, pero sí queremos que bajen los delitos, entonces estamos dotando de instrumentos a la autoridad para que bajen los delitos”, afirmó.
Aseguró que las críticas están motivadas por intereses políticos de quienes usaron el espionaje en el pasado: “Es falso (que se busque espiar), quieren justificar esta idea de que nosotros somos ahora un gobierno que no solo censura, sino que persigue a las personas y que quiere saber todo. Además, hay mucha hipocresía, también, ¿no?, porque ellos investigaban a los que éramos opositores al gobierno desde el Centro Nacional de Inteligencia, antes Cisen, cosa que nosotros no hacemos”.
Las declaraciones de la mandataria surgen luego de que, en el Senado, el coordinador del PAN, Ricardo Anaya, acusara a Morena de lucrar políticamente con el dolor de las madres buscadoras para justificar reformas que, en su opinión, buscan consolidar un “Gobierno espía”.
“Están usando la crisis de seguridad para pasar cuatro reformas, que lejos de resolver esos problemas, vienen a consolidar el Gobierno espía. Están buscando que el gobierno federal, a partir de la próxima semana, pueda teclear tu CURP y tenga acceso a datos de cualquier ciudadano mexicano, como tu foto, tus huellas digitales, todas tus compras de Amazon les van a aparecer ahí”, acusó Anaya.
El senador agregó que con estos cambios el gobierno podría conocer la geolocalización en tiempo real de cualquier persona, saber a qué hora sale de su casa, a dónde va, con quién se reúne y en qué hotel se hospeda.
Sheinbaum respondió que la creación del Sistema Nacional de Investigación e Inteligencia no tiene fines de control político, sino que busca facilitar la investigación y resolución de delitos, así como acelerar la búsqueda de personas desaparecidas. “Cuando hay un homicidio se requiere información que tiene que ver con la escena del crimen, pero si por ejemplo hay una huella digital, ¿con qué se compara para saber quién es? Tú no quieres ir por todo el país para obtener huellas digitales, pero que por lo menos tengas un solo sistema de huellas digitales que te permita llegar más pronto a la persona que pudo haber cometido un delito”, explicó.
La presidenta también aseguró que cualquier intervención de comunicaciones requerirá autorización judicial, como lo establece la ley. “No tiene nada que ver con intervenir una conversación telefónica. Para intervenir una conversación telefónica con una cuestión relacionada con un presunto delito tiene que venir una orden de un juez. Eso ha sido siempre y eso se mantiene, eso no cambia”, sostuvo.
Finalmente, defendió que la concentración de información permitirá actuar con mayor rapidez ante delitos de alto impacto, como homicidios y desapariciones. “Se trata de tener un sistema de información que hoy está disperso en todos lados, que permita que sea más expedita la persecución del delito”, concluyó.



