
Durante una visita a Tuxtepec, Oaxaca, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reiteró su respaldo a la comunidad migrante y rechazó las acusaciones del gobierno de Donald Trump, al señalar que los migrantes “no son criminales”, sino personas trabajadoras y esenciales para la economía tanto de México como de Estados Unidos.
“Son personas que trabajan, honestos que sacan adelante a sus familias, sostienen la economía de sus familias en México, pero que se oiga bien y fuerte: sostienen la economía de los Estados Unidos”, subrayó Sheinbaum.
Insistió en que “sin los mexicanos y mexicanas allá, Estados Unidos no sería lo que es”. En ese sentido, pidió a los asistentes al evento que transmitieran un mensaje claro a sus familiares que viven en el país vecino: “que los protegemos, que los cuidamos, que lo que necesiten; el gobierno de México siempre va a estar con nuestros hermanos migrantes”.
Desde el municipio oaxaqueño, la mandataria supervisó los avances en la construcción del Hospital IMSS Bienestar, el cual —explicó— no pudo ser inaugurado este sábado debido a un contratiempo técnico con el suministro de oxígeno. La ceremonia oficial será transmitida el lunes 4 de agosto durante la conferencia matutina.
Sheinbaum destacó que esta obra representa un cambio profundo en la forma de gobernar. “Es un símbolo el hospital de Tuxtepec, porque se construyó vendiendo el avión presidencial, ese que compró (Felipe) Calderón para regalárselo a (Enrique) Peña (Nieto), y que se usó durante ese periodo; un avión lujoso, de mucho dinero”, señaló.
Agregó que con este tipo de acciones “se acabaron los privilegios del gobernante. Los que somos de la cuarta transformación gobernamos con el pueblo, por el pueblo y para el pueblo de México”.
Finalmente, resaltó que el hospital fue construido por ingenieros militares y forma parte de los esfuerzos de su administración por fortalecer el sistema de salud en beneficio de las comunidades más vulnerables del país.



