Detectan primer caso de gusano barrenador en el norte de México; fue contenido a tiempo en Nuevo León

El Gobierno de México confirmó la detección del primer caso de gusano barrenador del ganado (GBG) en el norte del país. El hallazgo se produjo en Nuevo León, entidad fronteriza con Estados Unidos, y representa un hecho inédito en esta región, aunque las autoridades aseguran que fue controlado de manera inmediata.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural informó que el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) detectó el caso en un animal procedente de Minatitlán, Veracruz. La dependencia destacó que la larva fue identificada en una etapa temprana, lo que evitó la propagación de la plaga.
“La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural informa que, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) interceptó en Nuevo León, un animal con gusano barrenador del ganado (GBG), el cual fue atendido de manera inmediata a fin de evitar que se presente un brote en esa entidad”, informó la dependencia en un comunicado.
Coordinación binacional ante el riesgo
Desde que se confirmó el caso el pasado 21 de septiembre, el titular de Agricultura, Julio Berdegué, se comunicó con su homóloga estadounidense, Brooke Rollins, para informar del suceso y las medidas aplicadas bajo el Plan de Acción Conjunta firmado entre ambos países el pasado 15 de agosto.
“Desde la confirmación, el pasado 21 de septiembre, el Secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué, habló por teléfono con la Secretaria del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins. El Secretario Berdegué compartió la información del caso y de las medidas adoptadas en forma inmediata por parte de la Secretaría de Agricultura, las cuales se basan en el Plan de Acción Conjunta suscrito por ambos países el 15 de agosto pasado”, detalló Agricultura.
El Senasica aseguró que no hay evidencia de moscas adultas en la zona y que el sistema de trampas desplegado en el norte del país no ha detectado insectos transmisores. Personal técnico revisó el cargamento de 100 animales y confirmó que sólo uno estaba infectado, el cual fue curado en el sitio.
“Sólo uno presentó la infección (miasis), fue curado por personal del Senasica y todo el ganado fue tratado con Ivermectina, para prevenir cualquier riesgo. México ha establecido el protocolo de identificación y comunicación en las engordas aprobadas del norte del país para detectar y eliminar casos de manera inmediata para prevenir cualquier incidencia”, señaló la Secretaría.
Cambios en rutas de importación de ganado
Ante el riesgo de propagación del gusano barrenador desde Centroamérica, el gobierno federal modificó las rutas de entrada del ganado importado, concentrando su recepción únicamente en el Puerto Chiapas, en la frontera con Guatemala. La decisión fue anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum a inicios de septiembre.
“Se vio un esquema donde la importación se diera a través de puertos para que fuera más controlada. Ya la suspendimos en los puertos del norte. Se está viendo la posibilidad de que llegara a Puerto Chiapas, para que fuera directo y tuviera más control, con revisiones necesarias”, indicó la mandataria el 2 de septiembre.
“Ya suspendimos la autorización que se les había dado para llegar a Mazatlán. Eso se suspendió, tienen que ir necesariamente al sur, porque justamente cualquier situación que pudiera presentarse llegaría a infectar al ganado del norte, que es lo que no se quiere, y que hasta ahora no ha habido ningún problema. Entonces se limitó nada más al puerto del sur en esa circunstancia”, subrayó.
Tensión con Estados Unidos
El Gobierno de Estados Unidos también confirmó el caso, ocurrido en Sabinas Hidalgo, Nuevo León, a menos de 112 kilómetros de la frontera. La Secretaría de Agricultura estadounidense lo calificó como la detección más cercana a su territorio desde el inicio del brote.
“Esta es la detección más septentrional [al norte] del gusano barrenador durante este brote y la que representa una mayor amenaza para la industria ganadera estadounidense. Sabinas Hidalgo se encuentra cerca de la carretera principal que une Monterrey, Nuevo León, con Laredo, Texas, una de las vías comerciales con mayor tráfico del mundo”, alertó la dependencia.
La postura del gobierno estadounidense fue contundente y alertó sobre una respuesta autónoma frente al riesgo sanitario:
“Los ganaderos y las familias estadounidenses deben saber que no dependeremos de México para defender nuestra industria, nuestro suministro de alimentos ni nuestro estilo de vida. Estamos ejecutando firmemente nuestro plan de cinco pasos y tomaremos medidas decisivas para proteger nuestras fronteras, incluso en ausencia de cooperación. Además, implementaremos medidas enérgicas contra cualquiera que dañe al ganado estadounidense”, añadió.
Acuerdo bilateral y acciones de control
En agosto pasado, México y EU firmaron un acuerdo de colaboración técnica para el combate al gusano barrenador. El plan fue desarrollado por personal del Senasica y del Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas de EU (APHIS).
El problema llevó incluso a la suspensión de importaciones de ganado mexicano por parte de EU durante siete semanas, hasta que el flujo se reanudó el 7 de julio.
Mientras tanto, Estados Unidos mantiene sus propias acciones de vigilancia: monitorea más de 8 mil trampas en Texas, Arizona y Nuevo México, ha procesado más de 13 mil muestras sin detectar presencia de la plaga, y asegura distribuir 100 millones de moscas estériles por semana en territorio mexicano desde instalaciones en Panamá.
La Secretaría de Agricultura estadounidense prometió que “pronto publicará un plan importante para ayudar a reconstruir el suministro de ganado estadounidense, incentivando a nuestros grandes ganaderos e impulsando una revitalización a gran escala de la industria cárnica estadounidense”.



