Brasil se mantiene neutral ante tensiones entre EE. UU. y Venezuela, afirma Lula da Silva

En un contexto de creciente tensión militar entre Estados Unidos y Venezuela, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró que su país no tomará partido en el conflicto y abogó firmemente por la vía del diálogo.
“Brasil entiende que la guerra solo conduce a la masacre y al empobrecimiento”, declaró Lula durante una entrevista con la televisora brasileña SBT.
El mandatario subrayó que las negociaciones son el mejor camino para resolver disputas entre naciones. “Si hay un desacuerdo entre dos naciones, no hay mejor manera, ni la más económica, de resolverlo que sentarse a la mesa de negociaciones”, señaló.
Lula reiteró que Brasil “se mantendrá del lado de la paz” y enfatizó que su país no mantiene disputas internacionales ni pretende involucrarse en conflictos ajenos.
Las declaraciones del presidente brasileño coinciden con un momento de tensión en la región. Estados Unidos ha desplegado 10 aviones de combate F-35 en Puerto Rico, además de enviar buques de guerra al mar Caribe. Según reportes de prensa, la administración del entonces presidente Donald Trump justificó estas acciones como parte de operaciones contra cárteles de la droga.
Sin embargo, Lula consideró que este tipo de medidas suelen utilizarse como pretexto para ejercer presión sobre naciones más vulnerables. En ese sentido, recordó que Trump impuso un arancel del 50 % a productos brasileños, argumentando preocupaciones por la deforestación en la Amazonía y el proceso judicial contra el exmandatario Jair Bolsonaro, considerado su aliado ideológico.
“Los países ricos utilizan la lucha contra la deforestación como justificación para medidas proteccionistas”, criticó Lula.
Al referirse a Bolsonaro, el líder del Partido de los Trabajadores consideró como una “prueba de culpabilidad” el hecho de que el expresidente solicite amnistía antes de enfrentar juicio ante el Supremo Tribunal Federal.
“El ciudadano cometió atrocidades y pide amnistía antes de ser juzgado. Significa que es culpable. Su función ahora es demostrar inocencia”, sostuvo.
Bolsonaro enfrenta cargos por intento de abolición del Estado Democrático de Derecho, tentativa de golpe de Estado, organización criminal, daños agravados e invasión de edificios públicos. “Es un proceso legal con fuertes connotaciones políticas porque se trata de un expresidente, pero los hechos son innegables”, puntualizó Lula.
El jefe de Estado reiteró que cualquier intento de socavar la democracia debe ser castigado, y recordó los actos violentos del 8 de enero de 2023, cuando extremistas invadieron y saquearon las sedes de los Tres Poderes en Brasilia. A su juicio, se trató de un atentado grave contra el sistema democrático brasileño.



