
Una jueza federal en Boston suspendió de forma provisional la orden ejecutiva del expresidente Donald Trump que prohibía la entrada a Estados Unidos de estudiantes e investigadores internacionales de la Universidad de Harvard, lo que representa un revés legal en su disputa con la institución.
La jueza de distrito Allison Burroughs emitió este jueves una orden de restricción temporal al considerar que Harvard enfrentaría “daños inmediatos e irreparables” si la medida entrara en vigor. El fallo se produjo luego de que la universidad modificara una demanda presentada previamente contra otra orden que ya había sido bloqueada por la misma jueza.
La proclamación firmada por Trump un día antes del fallo impide la entrada al país de estudiantes e investigadores extranjeros vinculados con Harvard. El exmandatario argumentó que la negativa de la institución a entregar registros sobre la conducta de estudiantes internacionales representa un riesgo para la seguridad nacional. Además, el mes pasado su administración revocó la capacidad de la universidad para patrocinar visas.
“Mientras el tribunal considera nuestra solicitud, se están desarrollando planes de contingencia para garantizar que los estudiantes y académicos internacionales puedan continuar con su trabajo en Harvard este verano y durante el próximo año académico”, señaló Alan Garber, presidente interino de la universidad, en un comunicado.
La medida intensificó el conflicto entre el gobierno de Trump y la universidad más antigua de Estados Unidos, donde los estudiantes internacionales representan el 27 por ciento de la población. Harvard también enfrenta la congelación de más de 2 mil 600 millones de dólares en fondos federales, lo que ha derivado en otra demanda contra el gobierno.
Ambos litigios señalan que la administración de Trump tomó represalias ilegales contra la institución por ejercer su derecho a la libertad de expresión, al negarse a aceptar controles del gobierno sobre su plan de estudios, gobierno interno y orientación ideológica.
“El nuevo fallo de Burroughs aumenta las probabilidades de que el caso llegue a la Corte Suprema”, advirtieron abogados de la universidad. En 2018, el máximo tribunal falló a favor de Trump en un caso similar, al permitir restricciones migratorias dirigidas a países de mayoría musulmana.
En la demanda modificada, los abogados de Harvard denunciaron que “las acciones de Trump son parte de una campaña concertada y creciente de represalias por parte del gobierno en clara retribución por el ejercicio por parte de Harvard de sus derechos de la Primera Enmienda de rechazar las demandas del gobierno de controlar la gobernanza de Harvard, el plan de estudios y la ‘ideología’ de su facultad y estudiantes”.
Según la proclamación, Harvard ya no sería un administrador confiable del Programa de Estudiantes y Visitantes de Intercambio. También acusa a sus investigadores de colaborar con científicos chinos en áreas que podrían beneficiar a la modernización militar de ese país.
La orden ejecutiva impone una suspensión de seis meses a la entrada de estudiantes e investigadores internacionales para labores académicas, y ordena al secretario de Estado revisar si deben revocarse las visas actuales. Solo se permitirá la entrada de extranjeros cuya presencia se considere de “interés nacional”.
La universidad ha informado que mantiene comunicación regular con el Departamento de Seguridad Nacional y que ha proporcionado toda la información requerida legalmente, incluyendo datos disciplinarios de sus estudiantes extranjeros.
En la demanda, los abogados subrayaron que “los más de 7 mil estudiantes e investigadores de Harvard con visas se han convertido en peones de la creciente campaña de represalias del gobierno. La proclamación es un claro intento de eludir la orden judicial”.



