
Estados Unidos intercepta e incauta un nuevo buque en aguas internacionales frente a las costas de Venezuela, informaron el sábado a Reuters tres funcionarios estadounidenses, en un contexto de creciente tensión tras el anuncio del presidente Donald Trump de un “bloqueo” a todos los petroleros sancionados que entren o salgan del país sudamericano.
De confirmarse, se trataría de la segunda incautación de un petrolero cerca de Venezuela en las últimas semanas, y ocurre mientras Estados Unidos mantiene una importante acumulación militar en la región.
Los funcionarios, que hablaron bajo condición de anonimato, señalaron que la operación se encuentra bajo el mando de la Guardia Costera de Estados Unidos, aunque no precisaron el punto exacto donde se desarrolla. Tanto la Guardia Costera como el Pentágono remitieron las solicitudes de información a la Casa Blanca, la cual no respondió de inmediato. Por su parte, el Ministerio de Petróleo de Venezuela y la estatal PDVSA tampoco ofrecieron comentarios.
El martes, Trump reiteró su postura al afirmar: “Estoy ordenando UN BLOQUEO TOTAL Y COMPLETO DE TODOS LOS PETROLEROS SANCIONADOS que entran y salen de Venezuela”.
Desde la primera incautación realizada la semana pasada, se ha configurado un embargo efectivo, con petroleros cargados con millones de barriles de crudo que permanecen en aguas venezolanas ante el riesgo de ser interceptados. Como consecuencia, las exportaciones de crudo venezolano han disminuido de manera drástica.
Aunque numerosos buques que transportan petróleo venezolano están sujetos a sanciones, otros que trasladan crudo desde Venezuela, Irán o Rusia no han sido sancionados. Algunas compañías, entre ellas la estadounidense Chevron, continúan transportando petróleo venezolano en buques autorizados.
China se mantiene como el principal comprador de crudo venezolano, que representa alrededor del cuatro por ciento de sus importaciones. Analistas señalan que los envíos durante diciembre podrían superar los 600 mil barriles diarios.
Por ahora, el mercado internacional se mantiene bien abastecido, con millones de barriles almacenados en petroleros frente a las costas de China a la espera de ser descargados. No obstante, expertos advierten que si el embargo se prolonga, la pérdida de casi un millón de barriles diarios podría generar un incremento en los precios del petróleo.
Desde la imposición de sanciones energéticas a Venezuela en 2019, comerciantes y refinadores han recurrido a una llamada “flota en la sombra”, compuesta por buques que ocultan su localización o que ya han sido sancionados por transportar crudo iraní o ruso.
La estrategia de presión del gobierno de Trump contra el presidente venezolano Nicolás Maduro ha incluido el fortalecimiento de la presencia militar en la región, así como más de dos docenas de ataques militares en el océano Pacífico y el mar Caribe, que han dejado al menos 100 personas muertas. Trump también ha declarado que pronto iniciarán ataques terrestres de Estados Unidos contra Venezuela.
Ante ello, Maduro ha denunciado que la concentración militar estadounidense busca derrocarlo y apoderarse de los recursos petroleros del país sudamericano, miembro de la OPEP y poseedor de las mayores reservas de crudo del mundo.



