
Un dron cargado de explosivos, presuntamente lanzado por paramilitares sudaneses, impactó este miércoles una escuela secundaria y un centro de salud en el sur de Sudán, dejando al menos 17 muertos, en su mayoría alumnas, informaron un funcionario hospitalario y un grupo médico.
Según el doctor Musa al-Majeri, director del Hospital de Douiem, la instalación médica más cercana a la aldea afectada, al menos 10 personas resultaron heridas en el ataque. “Tres niñas sufrieron heridas graves; dos de ellas fueron sometidas a cirugías en el hospital, mientras que la tercera fue evacuada a la capital, Jartum”, detalló al-Majeri a The Associated Press.
La Red de Médicos de Sudán reportó primero el ataque y precisó que entre los fallecidos había dos maestros y un trabajador de la salud. El grupo subrayó que no había presencia militar en la aldea.
Tanto la Red de Médicos como al-Majeri responsabilizaron a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), un grupo paramilitar, aunque estas no respondieron a solicitudes de comentarios.
El ataque ocurrió en la aldea de Shukeiri, en la provincia del Nilo Blanco, y constituye el más reciente episodio mortal en la guerra que afecta a Sudán desde hace casi tres años.
El conflicto comenzó en abril de 2023, cuando una lucha por el poder entre el ejército y las FAR derivó en combates abiertos en Jartum y otras regiones del país. Según la ONU, más de 40 mil personas han perdido la vida, aunque organizaciones humanitarias advierten que la cifra real podría ser mucho mayor.
Los enfrentamientos se concentran principalmente en la región de Kordofán, donde se reportan ataques mortales casi a diario, muchos de ellos con drones. La guerra ha estado marcada por atrocidades, incluidos asesinatos masivos, violaciones colectivas y otros crímenes que la Corte Penal Internacional investiga como posibles crímenes de guerra y de lesa humanidad.
Las FAR y sus aliados yanyauid perpetraron en octubre un ataque en la ciudad de el-Fasher, en Darfur, que según expertos designados por la ONU mostró “señales distintivas de genocidio”. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU informó que al menos 6 mil personas murieron en solo tres días durante esos ataques.



