
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, celebró la extradición de Andrés Felipe Marín Silva, conocido como “Pipe Tuluá”, quien era el líder de una de las organizaciones criminales más peligrosas del Valle del Cauca. La extradición fue solicitada por la Corte Distrital del Este de Texas, en Estados Unidos, debido a los presuntos vínculos de Marín Silva con el narcotráfico.
A través de su cuenta en la red social X, Petro destacó que la entrega de “Pipe Tuluá” se realizó en cumplimiento de su orden, subrayando que el capo estaba vinculado a una de las bandas más sanguinarias de la región. “Ha sido extraditado de acuerdo a mi orden, el señor, alias Pipe Tuluá, jefe de una de las bandas más sanguinarias del centro del Valle del Cauca. Intentó comprar funcionarios y comprar la paz”, expresó el presidente.
Además, Petro hizo énfasis en el fracaso del criminal al intentar incorporarse al proceso de paz que el gobierno había establecido con bandas criminales, señalando que no cumplió con los compromisos acordados en las mesas de negociación. “La paz no se compra, se hace si el corazón la acepta como el camino para acabar la violencia”, agregó el mandatario.
El presidente también resaltó que la sinceridad es un requisito fundamental para alcanzar la paz, y alertó que las mentiras y manipulaciones solo conducen al fracaso. “Quien desee hacer la paz con la sociedad colombiana debe saber de antemano que la sinceridad es fundamental, que la mentira y la utilización solo llevarán al fracaso y a la muerte. La paz no se compra ni se vende”, concluyó.
Según la Policía Nacional, la extradición de Marín Silva se llevó a cabo en la madrugada de este martes y fue ejecutada con un despliegue de seguridad que involucró a 70 uniformados.



