
El gobierno de Venezuela denunció la madrugada de este sábado una presunta ofensiva militar de Estados Unidos contra distintos puntos del país, incluidos Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, y anunció la declaración del “estado de conmoción exterior” en todo el territorio nacional, además de llamar a la movilización y a la “lucha armada”.
De acuerdo con los primeros reportes oficiales, los ataques se registraron alrededor de las 2:00 horas y consistieron en bombardeos y ataques con drones en instalaciones civiles y militares. Al cierre de esta edición, las autoridades no habían confirmado el número de víctimas. La zona sur de la capital permanecía sin suministro eléctrico.
Entre los puntos señalados como objetivos se encuentran el Puerto de La Guaira, Fuerte Tiuna —la principal base militar de Caracas—, la base aérea Francisco de Miranda, en La Carlota, así como El Helicoide, sede de la Policía Nacional Bolivariana. También se reportaron bombardeos en Higuerote y Charallave, en el estado Miranda, además de sobrevuelos de aeronaves y la activación de los sistemas de defensa antiaérea en la capital.
El gobierno venezolano confirmó que los ataques se extendieron a lo largo de la costa central del país y en distintos puntos estratégicos de Caracas. La base aérea Francisco de Miranda, que anteriormente funcionó como instalación principal de la Aviación y actualmente opera en gran parte como aeropuerto civil, fue uno de los sitios afectados.
A través de un comunicado difundido en redes sociales por el canciller Yván Gil, el gobierno venezolano responsabilizó directamente a Estados Unidos. “La República Bolivariana de Venezuela rechaza, repudia y denuncia ante la comunidad internacional la gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno actual de los Estados América contra territorio y población venezolanos en las localidades civiles y militares de la ciudad de Caracas, capital de la República, y los estados Miranda, Aragua y La Guaira”, se lee en el texto oficial.
El comunicado añade: “Venezuela denuncia que el acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas”.
Asimismo, el gobierno bolivariano atribuyó a intereses económicos el presunto ataque: “El objetivo de este ataque no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación. No lo lograrán”.
En el mismo mensaje, el Ejecutivo hizo un llamado directo a la movilización popular: “Hoy, con la moral de Bolívar, Miranda y nuestros libertadores, el pueblo venezolano se alza nuevamente para defender su independencia ante la agresión imperial. Pueblo a la calle”.
El gobierno informó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana se encuentra desplegada en coordinación con fuerzas policiales y civiles “en perfecta fusión popular-militar-policial”, con el objetivo de “garantizar la soberanía y la paz”.
Yván Gil anunció además que Venezuela presentará denuncias formales ante el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, el secretario general del organismo, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y el Movimiento de Países No Alineados, con el fin de exigir la condena internacional del gobierno estadounidense.
En este contexto, el Ejecutivo confirmó que el presidente Nicolás Maduro “ha dispuesto todos los planes de defensa nacional para ser implementados en el momento y circunstancias adecuadas, en estricto apego a lo previsto en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la Ley Orgánica sobre Estados de Excepción y la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación”.
El decreto establece la entrada en vigor del estado de Conmoción Exterior en todo el país, “para proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada”.
Maduro llamó a la población a “activarse para derrotar esta agresión imperialista” y ordenó el despliegue del Comando para la Defensa Integral de la Nación, así como de los Órganos de Dirección para la Defensa Integral en todos los estados y municipios.
Finalmente, el comunicado advierte que “en estricto apego al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, Venezuela se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa para proteger a su pueblo, su territorio y su independencia”, y convoca “a los pueblos y gobiernos de América Latina, el Caribe y el mundo a movilizarse en solidaridad activa frente a esta agresión imperial”.



