
Netflix volvió a Hawkins esta Navidad con el estreno de tres episodios de la quinta y última temporada de Stranger Things, una de sus producciones más emblemáticas. La historia concluirá definitivamente el 1 de enero, marcando el cierre de una serie que debutó en 2016 y que sigue a un grupo de adolescentes enfrentados a amenazas sobrenaturales en un pequeño pueblo ficticio de Estados Unidos.
A continuación, algunos de los aspectos clave que explican el impacto y el legado de esta ficción.
Un elenco que marcó generaciones
La serie reunió a figuras consagradas del cine de los años ochenta, como Winona Ryder, nominada al Globo de Oro en 2017 por su interpretación de Joyce Byers, y Matthew Modine, quien encarna al enigmático Dr. Brenner. A ellos se sumó Robert Englund, famoso por dar vida a Freddy Krueger, con un cameo en la cuarta temporada.
Al mismo tiempo, Stranger Things impulsó a una nueva generación de actores. Millie Bobby Brown alcanzó la fama internacional con apenas 12 años y, a sus 21, ya produce y protagoniza grandes proyectos, entre ellos la saga Enola Holmes. Finn Wolfhard, de 23 años, ha consolidado su carrera al frente de franquicias como It y Cazafantasmas.
Sobre el desenlace de la serie, el actor declaró a la AFP en marzo de 2024: “Queremos dar una despedida a la altura a todos estos personajes. Hay que encontrar el equilibrio para ofrecer el final perfecto a cada uno”.
La nostalgia como sello distintivo
Los creadores Matt y Ross Duffer construyeron un universo cargado de referencias a la cultura popular de los años 1980, con guiños a obras de Steven Spielberg, a la novela It de Stephen King y al espíritu aventurero de Los Goonies.
La estética ochentera atraviesa toda la serie: desde los jeans Levi’s de tiro alto y las zapatillas Nike Cortez o Vans, hasta peinados icónicos como el corte de tazón de Will Byers o el mullet de Steve Harrington. Objetos emblemáticos, como las bicicletas o el walkman de Max, también juegan un papel central.
Uno de los mayores fenómenos musicales fue el resurgimiento de “Running Up That Hill”, de Kate Bush. La canción de 1985 superó los mil millones de reproducciones en Spotify y alcanzó el primer lugar del ránking británico en junio de 2022, 37 años después de su lanzamiento.
Un éxito global para Netflix
Stranger Things se consolidó como una de las series más vistas de Netflix y ayudó a posicionar a la plataforma como un actor clave de la cultura popular mundial. Cada episodio cuenta con un presupuesto de decenas de millones de dólares, superando incluso el costo de producción de numerosas películas de Hollywood.
Impacto comercial y cultural
El estreno de la quinta temporada confirmó el poder de la marca: los primeros capítulos, lanzados a finales de noviembre, sumaron cerca de 60 millones de visualizaciones. La promoción de la serie se reflejó en carteles y eventos en capitales de todo el mundo.
En París, Pauline Lehobey, asistente veterinaria de 29 años, compartió su entusiasmo con la AFP: “La serie me hizo amar los años 1980, la vi con mi padre, que vivió en esa época”, dijo mientras sostenía una imagen del Demogorgon.
Un universo que seguirá creciendo
Aunque la serie principal llega a su fin, el universo de Stranger Things continúa expandiéndose. A finales de 2023 se estrenó en el West End londinense y en Broadway la obra Stranger Things: The First Shadow, una precuela ambientada en 1959 que explora los orígenes de Henry Creel, antes de convertirse en Vecna.
Netflix también anunció para 2026 una serie animada situada entre la segunda y la tercera temporada, inspirada en el estilo de los “dibujos animados de los sábados por la mañana”, como Transformers o Cazafantasmas. Además, la plataforma apuesta por novelas centradas en personajes secundarios, entre ellos Nancy Wheeler y Eddie Munson.



