Trump invertirá 100 mdd en tecnología para detectar narcotúneles en la frontera

El gobierno de Donald Trump anunció una inversión de 100 millones de dólares para fortalecer la detección de narcotúneles en la frontera con México, mediante nueva tecnología dirigida a zonas catalogadas como de alto riesgo. La medida forma parte de los esfuerzos de la administración estadounidense por frenar las operaciones de los cárteles mexicanos que emplean estas rutas subterráneas para el tráfico ilícito.
De acuerdo con una licitación publicada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el plan contempla la adquisición de radares de penetración terrestre, escáneres láser y sensores acústicos, equipos destinados a ampliar el Sistema de Vigilancia y Detección Persistente (PDS, por sus siglas en inglés).
“El PDS está diseñado para proporcionar capacidades de detección continua en áreas de alto riesgo, incluida la búsqueda de conexiones con infraestructura existente y la localización con cierto grado de precisión del punto donde un túnel cruza la frontera, el objetivo es ampliarlo”, explica el DHS en el documento.
La licitación es internacional, por lo que, además de proveedores de Estados Unidos, podrán participar empresas de al menos 25 países, incluido México.
El anuncio se da en medio de nuevas declaraciones de la Casa Blanca, que informó que el presidente estadounidense analiza medidas adicionales contra los cárteles en México, a la vez que reconoció al gobierno de Claudia Sheinbaum por sus “avances históricos” en la lucha contra las drogas. Esto ocurre luego de que Trump afirmara el lunes que “no está contento” con los resultados de México en materia de combate al narcotráfico y no descartara un posible ataque contra grupos criminales dentro del territorio mexicano.
Según el DHS, la urgencia de adquirir nueva tecnología responde al hallazgo de dos túneles durante 2024 en zonas que históricamente registran tráfico de drogas, armas y personas, particularmente en los cruces Texas–Ciudad Juárez y San Diego–Tijuana, bajo influencia del crimen organizado desde hace décadas.
El primer túnel fue descubierto en enero entre Texas y Ciudad Juárez por agentes de la Patrulla Fronteriza. Aunque aún estaba en construcción, se extendía desde territorio mexicano hasta un sistema de drenaje pluvial en El Paso. Contaba con vigas de madera, iluminación y ventilación, con dimensiones de casi dos metros de alto y más de un metro de ancho.
Tres meses más tarde, en abril, agentes estadounidenses localizaron otro túnel de gran escala que conectaba Tijuana con San Diego, bajo el puerto de entrada de Mesa de Otay. Aunque tampoco estaba concluido, medía más de 914 metros de largo, 1.07 metros de alto y 71 centímetros de ancho. Además, se encontraba a 15 metros de profundidad y disponía de cableado eléctrico, iluminación, ventilación y rieles diseñados para transportar grandes cargas de contrabando. Los agentes hallaron barricadas improvisadas colocadas para dificultar su inspección y ocultar su origen.
El FBI señala que el uso de túneles como rutas de contrabando no es nuevo en la frontera con México. Los cárteles han invertido durante décadas en la construcción de complejos sistemas subterráneos para evadir controles fronterizos. Tijuana es la ciudad con mayor número de túneles asegurados, aunque también se han detectado en Chihuahua, Sonora y Tamaulipas.
“El Cártel de Sinaloa, que ha controlado la región mexicana al sur de San Diego, ha utilizado durante mucho tiempo un sistema de túneles para llegar al área de California. Desde 1993, los agentes de la Patrulla Fronteriza de esa área fronteriza han encontrado más de 95 túneles y los han destruido vertiendo miles de galones de concreto en su interior”, indica el FBI en sus reportes.
El especialista en seguridad Joel Pardo recordó que Joaquín “El Chapo” Guzmán escapó a través de un túnel del penal de Puente Grande en julio de 2015, un ejemplo del nivel de sofisticación que estas estructuras pueden alcanzar.
“Los túneles han sido una herramienta utilizada durante décadas por el crimen organizado, principalmente por los narcotraficantes para pasar droga hacia Estados Unidos, pero cada vez son más sofisticados y se utilizan ahora, también, para cruzar a migrantes indocumentados y armas”, explicó.
Agregó que actualmente la delincuencia organizada emplea conocimientos de ingeniería avanzada para su construcción: “Son mucho más sofisticados, algunos, incluso, tienen ramificaciones, lo que los hace más difícil de identificar y cerrar”.



