Gobierno de México lanza programa nacional para aumentar la producción y valor del maíz nativo

La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este jueves el programa nacional “El maíz es la raíz”, cuyo objetivo es impulsar la conservación y el aumento de la producción de maíz nativo en el país. Este programa beneficiará a 1.5 millones de pequeños productores, principalmente ejidatarios y comuneros, a quienes se les brindará acompañamiento técnico, maquinaria comunitaria, y orientación para comercializar el excedente de su producción a través de cooperativas con valor agregado.
Durante el evento realizado en Palacio Nacional, en el que se exhibieron diferentes variedades de maíz nativo, Sheinbaum destacó que “El maíz es la raíz” busca reconocer el trabajo de quienes durante años han conservado y cultivado las variedades autóctonas. María Luisa Albores González, directora general de Alimentación para el Bienestar, explicó que este esfuerzo es un homenaje a los agricultores que han sido “guardianes” de las variedades de maíz y que han preservado las prácticas tradicionales de cultivo.
Acompañamiento técnico y maquinaria comunitaria
En su intervención, Sheinbaum explicó que en México existen alrededor de 1.5 millones de pequeños productores que cultivan una o dos hectáreas, tradicionalmente dedicadas a la milpa —una mezcla de maíz, calabaza y frijol— que muchas veces se destina al autoconsumo. Sin embargo, indicó que muchos de estos productores ya no utilizan sus propias semillas y han comenzado a comprar maíz híbrido. “El objetivo de este programa es recuperar las prácticas tradicionales del cultivo de maíz nativo”, afirmó la presidenta.
El programa ofrecerá un acompañamiento técnico especializado para que los productores utilicen maquinaria adaptada a las necesidades de cada región, sin necesidad de recurrir a tractores grandes. “No en todos los terrenos se requieren grandes tractores, sino equipos más pequeños y específicos, que permitirán el uso colectivo entre diez pequeños productores,” detalló Sheinbaum.
Valor agregado a la producción
El otro componente clave del programa es el fomento al valor agregado de la producción de maíz nativo. Actualmente, muchos productores venden su excedente a intermediarios, pero el nuevo plan busca crear oportunidades para que estos productos sean transformados y vendidos a mayor precio, ya sea como totopos, tostadas o incluso en tortillerías con el sello de “maíz nativo”. La formación de cooperativas será facilitada por el Instituto Nacional de la Economía Social, con el fin de garantizar una comercialización directa y sin intermediarios.
Albores González, por su parte, destacó que en la época neoliberal el maíz nativo fue dejado de lado en favor de los cultivos industriales. “El maíz nativo no tuvo la importancia que debió tener, pero hoy estamos rectificando esa historia,” comentó la funcionaria.
El plan y sus metas a futuro
El Plan Nacional del Maíz Nativo se implementará en varias fases, comenzando en 2026 en el sureste y el Pacífico sur del país. En su primera etapa, el plan llegará a siete estados y 437 municipios, beneficiando a más de 677,000 productores, con una meta de incrementar en un 20% la producción de maíz nativo en esas regiones.
Hacia 2030, la meta es alcanzar a un total de 1.4 millones de productores, y aumentar en un 50% la producción de maíz nativo. Además, se dará énfasis en el acceso colectivo a herramientas y maquinaria ligera, lo que fortalecerá la autonomía y soberanía tecnológica de las comunidades productoras.
Al respecto, Albores González subrayó que “la limitación del maíz nativo no ha sido genética, sino agronómica”, por lo que, con el acompañamiento técnico adecuado, es posible triplicar la producción. A través de este enfoque y el fomento a un relevo generacional de agricultores, se espera asegurar la sustentabilidad y el crecimiento de este cultivo fundamental para la identidad y la seguridad alimentaria del país.
La iniciativa también contará con un programa paralelo de acopio, transformación y comercialización, lo que permitirá que los excedentes no solo se vendan como grano, sino que adquieran valor agregado al ser transformados en productos más nutritivos y sabrosos, como tortillas de maíz nativo, las cuales son apreciadas por su mayor contenido de nutrientes y sabor.



