Maru Campos niega apoyo a migrantes en Chihuahua y rechaza la idea de un “estado santuario”

En un mensaje controversial, la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, rechazó que el estado sea un “santuario” para migrantes, pidiendo explícitamente a las personas que provienen de Centroamérica y Sudamérica que no lleguen a la entidad. Sus declaraciones se dieron a raíz del trágico accidente ocurrido en Jiménez, en el que murieron seis migrantes que viajaban en condiciones de extrema precariedad en un tráiler.
“Chihuahua no es un santuario para ellos”, afirmó la mandataria, instando a los migrantes a “recapacitar” y considerar la difícil situación que enfrenta la frontera con Estados Unidos, ahora cerrada. Campos destacó que los programas migratorios como el CBP One ya no están en vigor y la región atraviesa una crisis humanitaria. Sin embargo, sus palabras han sido cuestionadas por organizaciones defensoras de derechos humanos, quienes consideran que la gobernadora está eludiendo la responsabilidad de ofrecer apoyo a quienes se encuentran en una situación vulnerable.
“Les pedimos que no vengan al estado de Chihuahua”, insistió la gobernadora, subrayando la falta de recursos y condiciones para recibir a más migrantes. Aunque la mandataria se mostró dispuesta a colaborar si se solicitaba ayuda a los migrantes heridos, su postura general fue clara: el estado no está dispuesto a acogerlos.
El accidente, ocurrido el 4 de noviembre, dejó seis muertos y dos sobrevivientes, quienes declararon que abordaron el tráiler en Torreón, Coahuila, con la intención de llegar a Ciudad Juárez. La Fiscalía estatal, en colaboración con el Instituto Nacional de Migración (INM), está investigando los hechos y buscando al conductor del tráiler, quien se dio a la fuga tras el accidente.
La tragedia pone de manifiesto una vez más la desprotección que enfrentan los migrantes en su paso por el norte del país. Mientras tanto, la postura de Campos, que lejos de ofrecer soluciones, refuerza la idea de que Chihuahua no está dispuesto a brindar apoyo, sigue generando un debate sobre las políticas migratorias en el país y la responsabilidad de las autoridades locales.



