
La escasez de agua en Gaza ha llegado a niveles “catastróficos”, según informó Hosni Mhanna, portavoz del municipio, debido a la devastación de pozos y plantas desalinizadoras como resultado de los ataques israelíes. En medio de esta crisis, la vida diaria en Gaza se ha reducido a una lucha constante por la supervivencia.
La planta desalinizadora central ha quedado completamente fuera de servicio, y de los 88 pozos en la región, solo 17 permanecen operativos. Esta grave situación se suma a las dificultades cotidianas de los habitantes del enclave, quienes deben gestionar de manera precisa el tiempo dedicado a conseguir agua y el limitado acceso a alimentos básicos. Según Mhanna, muchos residentes dependen de fideos instantáneos y galletas, cuyos precios son exorbitantes en los mercados locales.
La llegada del invierno agrava aún más la crisis, ya que miles de personas se han quedado sin hogar debido a los ataques. Las ruinas son ahora el único lugar al que pueden regresar, ya que las viviendas han quedado completamente destruidas.
En un contexto de constante tensión, las fuerzas israelíes también han intensificado sus acciones en Cisjordania. Según reportes de la agencia Wafa, las fuerzas israelíes demolieron granjas y mataron a miles de aves en una serie de incursiones. En la aldea de Umm al-Rihan, al oeste de Jenin, los soldados irrumpieron en una granja avícola, electrocutando a 7,000 gallinas ponedoras y destruyendo una estructura de mil metros cuadrados.
La violencia también ha afectado a la población de Tulkarem, donde las excavadoras israelíes arrasaron con las entradas al campo de refugiados que lleva más de 280 días sitiado. La situación empeora al no permitir que los residentes desplazados regresen a sus hogares, bloqueando todos los puntos de acceso con obstáculos y utilizando viviendas como puestos militares.
Además, el campo de Nur Shams ha estado bajo asedio durante 270 días, lo que ha provocado la muerte de al menos 14 palestinos, incluidos un niño y dos mujeres. Más de 25,000 personas han sido desplazadas desde el inicio de la invasión, y numerosas viviendas han quedado destruidas o dañadas.
Por otro lado, en Gaza, las tropas israelíes informaron de la muerte de dos palestinos, a quienes identificaron como “terroristas” que habrían cruzado la Línea Amarilla y representaban una amenaza para las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Mientras tanto, el ejército israelí ha comenzado a sellar túneles en el sur de Gaza, donde se sospecha que unos 150 militantes de Hamas podrían estar ocultos.
Como parte de los esfuerzos por resolver la situación humanitaria, Israel devolvió los cuerpos de 15 palestinos que habían estado retenidos desde el 7 de octubre de 2023. A su vez, las autoridades israelíes recibieron los restos de Itay Chen, un soldado israelí de 19 años que fue tomado como rehén por Hamas.



