El Parlamento de Israel aprueba ley para anexar Cisjordania: rechazo global y tensiones internas

El Parlamento de Israel (Knesset) ha dado luz verde, en una votación preliminar de 25 a 24, a un proyecto de ley que busca la anexión de Cisjordania, un territorio palestino que fue reocupado por Israel en 1967. La medida ha generado rechazo tanto a nivel local como internacional, siendo condenada por diversas autoridades, incluidas Hamas, la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Estados Unidos y Jordania.
A pesar de la aprobación en la Knesset, el proyecto de ley, que busca formalizar la anexión, no fue apoyado por el partido Likud del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. En su actual estado, la propuesta deberá pasar por las comisiones de Defensa y Exteriores antes de ser discutida nuevamente en el pleno del Parlamento, donde se decidirá si se aprueba definitivamente.
Reacciones internacionales
El grupo militante Hamas, que gobierna la Franja de Gaza, calificó la propuesta de anexión como una “flagrante violación de las leyes y resoluciones internacionales”, acusando a Israel de reflejar el “feo rostro de la ocupación colonial”. La organización insistió en que, pese a los intentos de anexión, Cisjordania continuará siendo “territorio palestino” según el derecho internacional y la Corte Internacional de Justicia.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP), que ejerce el control sobre la Cisjordania reocupada, subrayó que la soberanía de ese territorio “reside exclusivamente en el pueblo palestino y sus líderes”. Además, reiteró que “Cisjordania, Jerusalén y la Franja de Gaza constituyen una unidad geográfica única sobre la cual Israel no tiene soberanía”.
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó su oposición a la medida. “El presidente Trump se ha asegurado de que esto no sea algo que podamos apoyar en este momento”, declaró Rubio antes de partir hacia Israel. Además, añadió que la anexión sería “amenazante” para el proceso de paz en la región.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Jordania también condenó la iniciativa, afirmando que Israel “no tiene soberanía sobre el territorio palestino ocupado” y que, de materializarse, la anexión violaría el derecho internacional, las resoluciones de la ONU y la solución de dos estados.
Tensiones adicionales
En un contexto de creciente tensión, Israel expulsó ayer a 32 activistas extranjeros que se encontraban en la ciudad cisjordana de Nablús recogiendo aceitunas. Las autoridades israelíes los acusaron de pertenecer a la Unión de Comités de Trabajadores Agrícolas, considerada “terrorista” por Israel, y de violar la soberanía israelí al organizar una protesta en la zona.
El conflicto sigue cobrando víctimas: Israel entregó los cadáveres de 30 palestinos, elevando a 195 el número de cuerpos devueltos hasta la fecha. Además, las autoridades israelíes identificaron los restos de los dos últimos rehenes israelíes entregados por Hamas.
En Gaza, la situación humanitaria es cada vez más crítica. Familias que regresan a sus hogares destruidos luchan por recuperar los cuerpos de sus seres queridos, pero las condiciones de seguridad y los escombros dificultan cualquier intento de entierro apropiado.
Por otro lado, la Asociación de Prensa Extranjera hizo un llamado a Israel para que levante el cierre sobre Gaza y permita la entrada de periodistas internacionales al enclave.
La postura de Estados Unidos sobre la seguridad en Gaza
Durante una visita a Israel, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, advirtió sobre los retos de desarmar a Hamas y reconstruir Gaza. “Desarmar a Hamas para que deje de ser una amenaza para nuestros amigos de Israel y reconstruir Gaza son tareas muy difíciles”, comentó Vance en una conferencia con Netanyahu.
El primer ministro israelí, quien se encuentra prófugo de la Corte Penal Internacional, defendió la soberanía de Israel y aseguró que su país no es un “protectorado de Estados Unidos”. “Israel es el único que decidirá sobre su seguridad”, enfatizó.
Vance, por su parte, reforzó la postura de Washington, asegurando que Estados Unidos no quiere que Israel sea un “Estado vasallo”, sino un “aliado” en una relación de asociación.



