
En medio de las crecientes tensiones diplomáticas entre Colombia y Estados Unidos, el presidente Gustavo Petro y el encargado de negocios estadounidense, John T. MacNamara, celebraron el lunes una reunión que, según las autoridades colombianas, marca el comienzo de un proceso de distensión. Este acercamiento busca resolver el conflicto bilateral que se ha intensificado recientemente, a raíz de la suspensión de la ayuda estadounidense a Colombia y la amenaza de aranceles por parte de Washington.
La Cancillería colombiana expresó optimismo sobre los avances logrados, destacando que el encuentro en Bogotá fue el primer paso hacia la solución del impasse. En un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que ambas partes coincidieron en la importancia de continuar las conversaciones. “Ambos países coincidieron en que este es el primer acercamiento en pro de subsanar el actual impase en las relaciones bilaterales y que se sostendrán nuevas reuniones con el objetivo de llegar a una pronta solución”, indicaron.
La reunión, que tuvo lugar en el Palacio Presidencial, también contó con la presencia del embajador de Colombia ante Estados Unidos, Daniel García-Peña Jaramillo, quien había sido llamado de regreso por Petro tras las duras críticas del presidente Donald Trump. Trump había acusado a Petro de ser un “capo de las drogas”, al asegurar que el mandatario colombiano no hacía lo suficiente para frenar la producción de narcóticos en el país.
Estas declaraciones de Trump siguieron a un enfrentamiento más amplio entre ambos gobiernos, después de que Petro cuestionara el uso de la fuerza militar estadounidense en el mar Caribe. El presidente colombiano calificó de “asesinatos” los ataques letales contra lanchas presuntamente cargadas de drogas, en los que, según sus sospechas, habrían muerto colombianos. En este contexto, uno de los ciudadanos colombianos que sobrevivió a un ataque el 16 de octubre fue repatriado para ser procesado por tráfico de drogas.
Aunque la Cancillería no ofreció detalles sobre si el tema de los ataques a embarcaciones fue discutido en la reunión, sí señaló que uno de los puntos clave fue la política antinarcóticos, un tema sensible en las relaciones bilaterales, sobre el cual ambos países acordaron seguir dialogando en busca de soluciones conjuntas.



