
Mientras Argentina atraviesa una de sus peores crisis económicas en años, el presidente Javier Milei se prepara para presentar un nuevo libro titulado La Construcción del Milagro. La portada lo tiene como protagonista, pero la realidad económica dista mucho de ser un milagro. El país enfrenta un fuerte deterioro financiero que ha encendido las alarmas en Estados Unidos.
Este lunes, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, informó que su equipo analiza posibles formas de respaldo económico a Argentina. A través de publicaciones en la red social X, Bessent detalló que se están evaluando mecanismos como líneas de swap, compras directas de divisas y la adquisición de deuda pública argentina denominada en dólares, mediante el Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro de EE.UU.
“Estas opciones pueden incluir, entre otras, líneas de swap, compras directas de divisas y compras de deuda pública denominada en dólares estadounidenses del Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro”, expresó Bessent.
El funcionario también dejó en claro que cualquier asistencia estaría condicionada al cumplimiento de compromisos económicos:
“La disciplina fiscal y las reformas que promueven el crecimiento son necesarias para romper el largo historial de declive de Argentina”.
Recuperación inmediata del mercado
La posibilidad de ayuda estadounidense generó una reacción positiva en los mercados. El índice Merval de la bolsa argentina subió casi un 6%, mientras que el peso se apreció más del 2%.
Argentina ha recibido 23 préstamos del Fondo Monetario Internacional desde 1958. Actualmente, enfrenta pagos por casi 10 mil millones de dólares al FMI solo en el primer semestre de 2026. Según el Instituto Peterson de Economía Internacional, el país representa alrededor del 35% de los compromisos activos del FMI a nivel global.
En este contexto, el uso del Fondo de Estabilización Cambiaria —creado en los años 30 para ayudar a países en crisis— no sería inédito. México lo utilizó en los años noventa, durante la presidencia de Ernesto Zedillo. En ese entonces, Estados Unidos exigió garantías como la factura petrolera mexicana para asegurar el reembolso.
Una línea swap con Argentina permitiría prestarle dólares que luego el país podría usar para comprar pesos y así fortalecer su moneda. Sin embargo, no está exento de riesgos.
“Con una línea swap, Estados Unidos se arriesgaría a no recibir el reembolso. Sin embargo, esto sería menos arriesgado que si Estados Unidos comprara pesos, ya que el peso podría debilitarse mucho más frente al dólar, lo que implicaría una pérdida aún mayor para el gobierno estadounidense”, señala The New York Times.
La situación política complica el escenario
En el plano interno, la situación política también es delicada. En las últimas semanas, el gobierno de Milei ha enfrentado una creciente inestabilidad tras perder las elecciones provinciales en Buenos Aires frente al peronismo. La derrota generó incertidumbre entre los inversores, lo que derivó en una nueva presión sobre el peso argentino.
El Banco Central tuvo que intervenir con reservas ya agotadas, vendiendo más de mil millones de dólares en apenas tres días para contener la devaluación. Sin embargo, los mercados siguen atentos a la capacidad del gobierno para sostener su programa económico.
Milei, quien asumió en diciembre de 2023, ha impulsado una agenda de desregulación comercial y eliminación de aranceles, alineándose con el pensamiento liberal clásico y estrechando lazos con sectores conservadores de Estados Unidos.
En medio del clima adverso, el presidente defendió sus políticas en Córdoba ante líderes empresariales:
“El pánico político está impulsando la turbulencia del mercado”, afirmó. También reconoció que los beneficios económicos aún no han llegado a toda la población, pero pidió más tiempo.
De acuerdo con The Wall Street Journal, el desempleo ha aumentado del 5,7% al 7,6% en lo que va del año, reflejando un cambio en las preocupaciones de la ciudadanía: el empleo comienza a preocupar más que la inflación. Las encuestas muestran una caída en el respaldo al líder libertario en vísperas de las elecciones legislativas.



