
La fiebre del anime vuelve a los cines mexicanos con el estreno de “Demon Slayer -Kimetsu no Yaiba- Castillo Infinito”, una de las películas más esperadas por los seguidores de la saga. Desde este 11 de septiembre, México se convirtió en el primer país de América en proyectar la cinta, lo que refleja la enorme fuerza que ha ganado la animación japonesa en el país.
La historia retoma uno de los arcos más intensos del manga original, el del Castillo Infinito, en el que los cazadores de demonios enfrentan desafíos que pondrán a prueba no solo su fuerza, sino también sus lazos emocionales. Los fanáticos esperan una experiencia cinematográfica de alto impacto, tanto en el aspecto visual como narrativo.
El lanzamiento estuvo acompañado de una premier especial en Plaza Parque Toreo, en la Ciudad de México, donde los asistentes contaron con la presencia del actor de voz Natsuki Hanae, quien interpreta a Tanjiro Kamado, el protagonista de la serie. La visita del seiyū japonés fue recibida como un reconocimiento a la importancia que el anime ha adquirido en la cultura mexicana, donde la comunidad fan es cada vez más activa y participativa.
Sin embargo, no todo fue celebración. La venta limitada de vasos conmemorativos oficiales generó inconformidad entre los seguidores, ya que muchos denunciaron acaparamiento y reventa de estos artículos promocionales. Aun así, la expectativa en torno a la película se mantiene alta, consolidando a Demon Slayer como uno de los fenómenos culturales más fuertes de los últimos años.



