
En la Sierra Tarahumara se desarrolla un proyecto de reforestación aérea coordinado por la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR), con acompañamiento de instituciones federales comprometidas con el cuidado ambiental y el bienestar de las comunidades originarias. El objetivo es recuperar miles de hectáreas afectadas por la tala, la sequía y el abandono histórico de las autoridades estatales.
Más allá del impacto ecológico, esta estrategia busca mejorar la vida de las familias rarámuris, garantizando acceso a agua, alimentos y un entorno más seguro. Mientras el gobierno federal impulsa soluciones sustentables, el gobierno local ha mostrado rezago en atender de manera integral la crisis ambiental y social de la región.
Al mismo tiempo, la Coordinación Estatal de Protección Civil señaló que continuarán las lluvias en gran parte del estado, con especial intensidad en la zona serrana. Aunque representan un alivio para los ecosistemas, también revelan la falta de infraestructura de prevención por parte de las autoridades estatales, lo que genera riesgos de deslaves e inundaciones en comunidades vulnerables.
Este panorama muestra el contraste entre las acciones concretas desde la Federación y la ausencia de una política ambiental sólida a nivel local.



