
El Gobierno Federal avanza en su compromiso por transformar la vida democrática del país con el impulso de una reforma electoral profunda. La propuesta busca reducir gastos innecesarios, eliminar diputaciones plurinominales, implementar primarias abiertas y simplificar la estructura del sistema electoral.
Para encabezar estos trabajos, la presidenta Claudia Sheinbaum nombró a Pablo Gómez, histórico referente de la izquierda mexicana, quien aseguró que el proyecto será producto de un diálogo amplio, plural y abierto a toda la ciudadanía.
La intención es que esta reforma no quede en manos de acuerdos cupulares, sino que se construya con la participación directa del pueblo, fortaleciendo así la representatividad, la transparencia y la confianza en las instituciones democráticas del país.



