El regreso de Oasis desata una ola de nostalgia por el britpop en Reino Unido

El reencuentro de emblemáticas bandas británicas como Oasis y Pulp está provocando una oleada de nostalgia por el britpop de los años 90. En el Reino Unido, estos grupos no solo encabezan las listas de éxitos nuevamente, sino que también llenan estadios con conciertos agotados.
En tiendas como Marks and Spencer, las camisetas de Oasis evocan el espíritu noventero, mientras que marcas dirigidas a públicos más jóvenes, como Urban Outfitters, también capitalizan el renovado interés por la banda. Una de sus prendas, una camiseta corta, lleva impreso el mensaje “Oasis, Live Forever”, en tributo a uno de los himnos más icónicos del grupo.
La influencia del regreso no se limita a la música. En plataformas como Instagram y TikTok, jóvenes imitan el estilo de los hermanos Liam y Noel Gallagher, y el entusiasmo por la reunión del grupo —16 años después de su conflictiva separación— ha traspasado generaciones.
Las entradas para su esperada gira por el Reino Unido e Irlanda, que inicia el 4 de julio en Cardiff, se agotaron en agosto del año pasado, casi con un año de antelación.
El efecto Oasis ha impulsado también el regreso de otras figuras del britpop. Pulp, por ejemplo, ha lanzado un nuevo álbum tras 27 años, Suede estrenará nuevo trabajo discográfico en septiembre y Supergrass está celebrando los 30 años de su primer disco con una gira. A esta tendencia se adelantó Blur, conocidos rivales de Oasis, cuyo concierto en 2023 desbordó Wembley.
Un regreso a la “Cool Britannia”
Para Glenn Fosbraey, experto en música popular de la Universidad de Winchester, este fenómeno no es casual. “A todo el mundo le gustan los aniversarios”, afirmó, destacando que 1995 fue “un gran año para la música”, con el lanzamiento de “(What’s the Story) Morning Glory?” de Oasis.
El académico, que creció escuchando britpop y ahora lo comparte con su hija adolescente, considera que este resurgir tiene dos caras: “Es una buena oportunidad para revivir nuestra propia juventud y, en segundo lugar, para darlo a conocer a la siguiente generación”.
Aunque Fosbraey admite que él era más seguidor de Blur —y no asistirá al concierto de Oasis, aunque sí fue al de Pulp—, ha notado que muchos de sus estudiantes hoy mencionan a Oasis entre sus bandas favoritas.
En su visión, este auge es parte de una nostalgia más amplia por la segunda mitad de los años 90, etapa que en Reino Unido se conoció como “Cool Britannia”, una época de efervescencia cultural, artística y política. En 1996, Inglaterra alcanzó las semifinales de la Eurocopa, y en 1997, Tony Blair accedió a Downing Street con un discurso de renovación.
“Todos parecían más felices”, recordó Fosbraey. “El contagioso optimismo del britpop fue la banda sonora que acompañó estos tiempos”.
Generación Z y britpop: una conexión inesperada
Pero esta nostalgia no se limita a quienes vivieron la década como adultos jóvenes. Según James Hannam, profesor de economía de la industria musical en la Solent University de Southampton, la generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) también se siente atraída por ese periodo.
Hannam explicó que esta generación percibe los años 90 como un tiempo “menos estresante”, frente a las actuales preocupaciones existenciales como el cambio climático, los conflictos bélicos o la inteligencia artificial.
Además, ha observado entre sus estudiantes un resurgir de la moda noventera: jeans holgados y gorros de pescador, como los que solía usar Liam Gallagher. Muchos de sus alumnos, de hecho, asistirán al concierto de Oasis.
Para Hannam, el atractivo de la banda también radica en la autenticidad de sus integrantes: “Noel y Liam Gallagher eran mucho más sinceros en las entrevistas”, dijo. “Decían cosas ofensivas. Hay muchas estrellas de la música que están muy entrenadas para hablar con los medios y quizá no dan respuestas tan divertidas y sinceras”.
Una nostalgia que no todos comparten
No todos, sin embargo, se sienten cautivados por esta ola de regreso al pasado. Julie Whiteman, profesora de marketing en la Universidad de Birmingham, tenía 20 años en 1995 y nunca fue fan de Oasis. Hoy, aunque reconoce que es difícil sustraerse al fenómeno, guarda un recuerdo crítico de esa década.
“Fue una época bastante desagradable para mucha gente, si eras mujer, pertenecías a una minoría étnica o no eras heterosexual”, afirmó. “No era tan sencillo”.



