Trump endurece su política comercial y anuncia aranceles unilaterales sin más negociaciones

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó este domingo extender la tregua arancelaria más allá del 9 de julio y anunció que enviará cartas a cada país para establecer de forma directa los gravámenes que deberán pagar si desean comerciar con Estados Unidos.
“No creo que necesitaré hacerlo. Podría, no es gran cosa, pero lo que quiero hacer y lo que haré en algún momento antes del 9 es mandar una carta a todos esos países”, declaró Trump durante una entrevista en el programa Sunday Morning Futures de Fox News.
El mandatario argumentó que no es viable sostener negociaciones individuales con 200 naciones: “Hay 200. No se puede hablar con todos. No importa cuántas personas tengas, no se puede. Enviaremos una carta y les diremos ‘Esto es lo que tendrán que hacer para comprar en Estados Unidos’, como en unos grandes almacenes”.
Trump enfatizó que Estados Unidos fijará unilateralmente los aranceles y que, si otros países no aceptan las condiciones, les desea “mucha suerte”, pues eso significará el fin del acuerdo comercial.
La postura del presidente marca un nuevo endurecimiento de su política comercial desde que asumió el cargo por segunda vez el pasado 20 de enero. En ese periodo, su administración ha impuesto aranceles globales del 10% sobre las importaciones de la mayoría de los países, además de tarifas “recíprocas” del 11% al 50% contra aquellos con los que Estados Unidos tiene déficits comerciales. Estos últimos fueron suspendidos durante 90 días para permitir negociaciones, plazo que concluye el 9 de julio.
Durante ese lapso, se han concretado algunos acuerdos. El más relevante fue con China, anunciado a principios de junio, que redujo los aranceles mutuos a 30% para productos estadounidenses y 10% para productos chinos. El pacto también contempla facilidades para que empresas estadounidenses accedan a tierras raras y minerales críticos.
También se alcanzó un entendimiento con el Reino Unido, aunque los detalles del acuerdo aún no se han dado a conocer por completo.
En contraste, las negociaciones con Canadá colapsaron tras el anuncio de ese país de mantener un impuesto del 3% a los servicios digitales, que afecta a gigantes tecnológicos como Amazon, Google, Meta, Uber y Airbnb.
“Basándose en este impuesto atroz, por la presente terminamos TODAS las discusiones sobre comercio con Canadá, con efecto inmediato”, escribió Trump en redes sociales. Calificó la medida como “un ataque directo y descarado a nuestro país”.
El gravamen canadiense entra en vigor este lunes y se aplicará retroactivamente, lo que implica que las empresas estadounidenses deberán pagar 2 mil millones de dólares antes de que finalice el mes.
La decisión de Trump contradice a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien había considerado extender las negociaciones con 10 o 12 de los principales socios comerciales del país hasta el Día del Trabajo, el 1 de septiembre.
Los mercados han reaccionado con nerviosismo ante la incertidumbre. La escalada arancelaria ha despertado temores de nuevas disrupciones en el comercio internacional y un aumento de precios para los consumidores estadounidenses.
Trump ha defendido su estrategia asegurando que el sistema comercial global perjudica a Estados Unidos y a sus trabajadores, y sostiene que los aranceles son una herramienta efectiva para proteger la industria nacional y restablecer un comercio “justo”.



