
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, confirmó el cierre del centro de detención migratoria conocido como “Alligator Alcatraz”, una instalación que se convirtió en uno de los principales símbolos de la política migratoria impulsada durante la segunda administración del presidente Donald Trump y que procesó cerca de 21 mil deportaciones.
Durante un acto realizado en las instalaciones, ubicadas al oeste de Miami, DeSantis informó que el centro ya no alberga personas detenidas y explicó que quienes permanecían ahí fueron transferidos a la custodia del gobierno federal, mientras avanzan las labores de desmantelamiento del complejo.
El gobernador sostuvo que la instalación cumplió su objetivo como una medida temporal para apoyar las acciones de control migratorio y señaló que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reembolsará a Florida parte de los recursos destinados a su operación, luego de la aprobación de un presupuesto federal.
El complejo fue inaugurado en julio de 2025, tras una visita del presidente Trump, como parte de la estrategia para ampliar la capacidad de detención de migrantes y fortalecer el programa de deportaciones.
En los últimos meses, diversos medios estadounidenses habían anticipado su posible cierre debido a los elevados costos de operación, superiores al millón de dólares diarios, además de las demandas promovidas por organizaciones ambientalistas y defensoras de los derechos de los migrantes, que denunciaron presuntas violaciones a los derechos humanos, falta de transparencia e impactos ambientales.
Las dudas sobre la continuidad del centro aumentaron después de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) trasladó a los migrantes a otras instalaciones ante el inicio de la temporada de huracanes.
Construido sobre un antiguo aeropuerto en los Everglades, el centro también enfrentó críticas por operar dentro de una zona de alto valor ecológico. Autoridades locales y organizaciones civiles cuestionaron tanto las condiciones de detención como las afectaciones al ecosistema y plantearon que el terreno sea incorporado a un proyecto de restauración de esa reserva natural.
Pese al cierre de “Alligator Alcatraz”, Florida mantiene una política migratoria restrictiva. El estado concentra alrededor del 40 % de los arrestos migratorios realizados mediante los acuerdos 287(g), que permiten la colaboración entre corporaciones policiales locales y el ICE, y continúa operando otros centros de procesamiento de migrantes.



