
El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, solicitó a Estados Unidos eliminar de manera inmediata las sanciones y restricciones impuestas a Cuba, al considerar que tienen efectos directos sobre las condiciones de vida de la población, especialmente de los sectores más vulnerables.
A través de un comunicado, el funcionario advirtió que las medidas relacionadas con el suministro de combustible y el endurecimiento de sanciones extraterritoriales han dificultado el acceso a alimentos, medicamentos y servicios esenciales, afectando particularmente a niñas, niños y personas con necesidades médicas.
Türk señaló que las consecuencias humanitarias derivadas de estas restricciones resultan preocupantes y llamó a Washington a reconsiderar las medidas que impactan el bienestar de la población cubana.
En paralelo, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró que la estrategia estadounidense hacia la isla contempla distintos escenarios de presión, entre ellos el debilitamiento económico para generar inconformidad social, así como intentos de influir en el sistema político y económico del país.
El mandatario sostuvo que su gobierno mantiene una postura de preparación ante cualquier escenario y reiteró que Cuba defenderá su soberanía frente a posibles amenazas externas.
Por su parte, autoridades cubanas denunciaron ante foros internacionales que las restricciones energéticas impuestas por Estados Unidos han provocado afectaciones severas en el suministro eléctrico y en el funcionamiento de diversos servicios esenciales.
En medio de este contexto, el Parlamento cubano difundió una propuesta de reforma administrativa que contempla la reducción del número de ministerios como parte de un proceso de reorganización gubernamental.
Además, un sismo de magnitud 6.1 se registró frente a la costa occidental de Cuba y fue percibido en varias zonas del país, incluida La Habana, sin que hasta el momento se reportaran daños de consideración.



