
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, calificó como “inadmisible” la presión ejercida por Occidente sobre Venezuela, al considerar que la escalada de tensiones en torno al país latinoamericano representa una amenaza tanto regional como global.
Durante su conferencia de prensa semanal de este jueves, Zajarova evitó mencionar directamente a Estados Unidos o a la administración del expresidente Donald Trump, y en su lugar optó por referirse de forma general a “Occidente”. La diplomática criticó la forma en que se relacionan con los Estados que buscan desarrollar políticas soberanas.
“La forma de actuar de los países de Occidente en relación con los Estados que quieren aplicar una política propia es ‘una página muy especial’ de las relaciones internacionales”, afirmó.
Zajarova denunció una “presión abierta en todos los frentes” contra Venezuela, que incluye tanto sanciones económicas como lo que describió como una manipulación del discurso sobre los derechos humanos.
“Se trata de un método de comportarse absolutamente inaceptable, contra Venezuela se está ejerciendo una abierta presión en todos los frentes”, subrayó. Esto ocurre, según añadió, principalmente mediante “la presión de las sanciones y la distorsión del tema de los derechos humanos”.
La vocera también cuestionó la postura de Occidente respecto al sistema electoral venezolano:
“Si hablamos de manipulación política, vean cuántas veces ha celebrado Venezuela elecciones democráticas y cuántas veces estas elecciones no han sido reconocidas por Occidente. Y cuántas veces los países de Occidente han exigido que se repitan comicios no en su propio Estado, ni siquiera en uno que forme parte de algún tipo de asociación con ellos, sino simplemente porque los resultados de la votación no son de su agrado”.
Zajarova reiteró que la intensificación del conflicto en torno a Venezuela constituye un riesgo para la estabilidad global:
“Está creando una amenaza a la seguridad regional y global”, advirtió.
La postura rusa no es nueva. El pasado 29 de agosto, sin aludir directamente a Estados Unidos, Zajarova también criticó el despliegue de buques de guerra ordenado por Trump frente a las costas venezolanas, y reafirmó el respaldo de Moscú al gobierno de Nicolás Maduro.
“Rusia rechaza con firmeza la amenaza de usar la fuerza contra Estados soberanos como instrumento de política exterior y se solidariza con el pueblo y el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, que tiene el derecho inalienable de decidir libremente su destino político, económico y social sin injerencias foráneas”, expresó en esa ocasión.
Finalmente, reiteró el compromiso ruso con la estabilidad en América Latina:
“Esperamos que los países latinoamericanos –cuya región fue proclamada zona de paz por sus gobernantes en la cumbre de la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) en 2014– va a vivir y prosperar sin conflictos ni intervenciones armadas”.



