
En una sesión maratónica, el Senado aprobó este martes la reforma a la Ley de Amparo, luego de que la Cámara de Diputados la aprobara apenas 15 horas antes. Con 82 votos a favor y 38 en contra, la reforma fue enviada al Ejecutivo para su promulgación, tras un debate intenso en el que la oposición y los legisladores de la 4T se enfrentaron por los cambios propuestos.
Morena y sus aliados en el Senado decidieron dar trámite urgente a la minuta, que había llegado en la mañana, y aprobarla en la tarde. La reforma, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca modernizar el sistema de amparo y agilizar los procedimientos judiciales en el país.
El debate se centró en las modificaciones realizadas en la Cámara de Diputados, en especial en el primero transitorio, que algunos miembros de la oposición aseguraron generaría efectos retroactivos en los derechos de los ciudadanos. Senadores como Javier Corral y Enrique Inzunza rechazaron esas acusaciones, acusando a la oposición de distorsionar la realidad con fines electorales.
“Están envenenando el debate”, afirmó Corral, quien criticó a figuras como Clemente Castañeda (MC) y Carolina Viggiano (PRI), quienes insistieron en que la reforma restringiría el acceso de los ciudadanos a la justicia. “No hay ninguna afectación a los derechos adquiridos, solo se modifican los procedimientos procesales futuros”, agregó el senador.
Por su parte, Viggiano calificó el proceso legislativo de “vergonzoso” y sostuvo que las reformas afectarían a colectivos vulnerables, como comunidades indígenas y ambientalistas, al limitar el acceso al amparo.
Los senadores de Morena defendieron la reforma, asegurando que la modificación en cuestión no busca afectar a los ciudadanos, sino eliminar abusos procesales de grandes corporaciones y élites empresariales que han utilizado el amparo como un mecanismo para evadir impuestos.
El senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, uno de los impulsores de la reforma, negó que la ley tuviera fines fiscales o de persecución política. “Lo que buscamos es darle mayor certeza jurídica a los juicios de amparo, no perseguir a nadie”, afirmó, recordando los casos en los que grandes empresas presentaron miles de amparos para eludir el pago de impuestos.
Finalmente, el Senado aprobó la reforma sin modificaciones en lo particular, con 81 votos a favor y 37 en contra, desechando las reservas presentadas por la oposición. La reforma, ahora en manos del Ejecutivo, busca transformar el sistema judicial mexicano para hacerlo más eficiente y justo.



