Vinculan al alcalde de Teuchitlán con el CJNG en caso del rancho Izaguirre; permanece en prisión preventiva

El presidente municipal de Teuchitlán, Jalisco, José Ascensión Murguía Santiago, permanece bajo prisión preventiva oficiosa tras ser imputado por los delitos de delincuencia organizada y desaparición forzada de personas, como parte de las investigaciones relacionadas con el rancho Izaguirre, presunto centro de operaciones del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Durante la audiencia inicial, que se llevó a cabo el domingo 4 de mayo en el Centro de Justicia Penal Federal de Puente Grande, Jalisco, el Ministerio Público Federal presentó diversas pruebas y testimonios que señalan al edil emecista como colaborador directo de ese grupo criminal. La diligencia se prolongó por casi diez horas.
Según la Fiscalía General de la República (FGR), Murguía Santiago colaboró de forma consciente y voluntaria con el CJNG. Las acusaciones incluyen que recibía pagos mensuales por 70 mil pesos y que acudía con frecuencia al rancho Izaguirre, donde sostenía reuniones con mandos de la organización criminal, entre ellos José Gregorio Lastra —detenido en marzo pasado— y Gonzalo Mendoza Gaitán, alias “El Sapo” o “El 90”, jefe regional del grupo en la región Valles.
Durante la audiencia, la FGR leyó testimonios de presuntas víctimas de reclutamiento forzado, quienes aseguran que el alcalde no sólo conocía el funcionamiento del rancho, sino que participaba activamente en los crímenes cometidos allí. Uno de los testimonios mencionó que fue obligado a reabrir una fosa clandestina donde se habían arrojado cuerpos desmembrados: “Detalló que llegó Chon Murguía con ‘una bolsa negra y grande’ dentro de la cual había órganos de varias personas… que también fueron lanzados al fuego”.
Otro testigo señaló que Murguía Santiago utilizaba un celular básico, conocido como “cacahuatito”, para coordinarse con los responsables del rancho. En una ocasión, sostuvo una conversación con “El Sapo” y Lastra sobre la necesidad de secuestrar a más personas, diálogo que ocurrió frente a varios reclutados.
Las investigaciones también apuntan a que el edil facilitaba policías municipales y armamento para capturar a personas que huían del lugar o para reclutar nuevas víctimas. Asimismo, tenía conocimiento del rancho La Vega, otro predio vinculado al CJNG, ubicado a tan solo ocho kilómetros de la finca Izaguirre.
Murguía, quien fue electo en 2021 y reelecto en 2024 por Movimiento Ciudadano, fue detenido el sábado 3 de mayo por la Agencia de Investigación Criminal de la FGR. La orden de aprehensión había sido emitida desde el 24 de marzo, pero no fue cumplimentada por la fiscalía estatal. Por ello, la FGR ejecutó el arresto sin previo aviso a las autoridades locales.
Durante la audiencia, la defensa legal del edil solicitó la duplicidad del plazo constitucional, misma que fue concedida. La continuación del proceso judicial se programó para el próximo viernes, fecha en la que se determinará su situación jurídica.
En respuesta a la solicitud de la FGR, la audiencia se desarrolló a puerta cerrada para proteger la identidad de los testigos. La vinculación de un funcionario electo con una estructura criminal de esta magnitud pone en evidencia las vulnerabilidades del aparato institucional en Jalisco y los desafíos persistentes frente al crimen organizado.



