
La Secretaría de Marina (Semar) dio a conocer en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el Plan Sectorial Marítimo (PSM) para el periodo 2025-2030, una estrategia que busca convertir los más de 11 mil kilómetros de litoral mexicano en un motor de desarrollo, seguridad y soberanía nacional. El plan se fundamenta en “los principios del Humanismo Mexicano y a los valores del Segundo Piso de la Cuarta Transformación”.
El documento reconoce que México enfrenta amenazas híbridas que combinan delincuencia organizada, riesgos ambientales y tensiones geopolíticas, lo cual demanda una Armada fortalecida y una Marina Mercante competitiva. En palabras del plan: “La convergencia de estas amenazas compromete la integridad territorial, la seguridad energética y el bienestar de la población costera, demandando capacidades cada vez más sofisticadas de vigilancia, inteligencia, interdicción y respuesta operativa”.
Para hacer frente a estos retos, el PSM plantea la ampliación de las capacidades operativas y tecnológicas de la Armada de México, con presencia y vigilancia no solo en el mar, sino también en el aire, tierra y ciberespacio. Esto incluye el uso de inteligencia artificial, ciberdefensa y un programa constante de adiestramiento para anticipar riesgos. Además, se propone reducir la dependencia de tecnología extranjera mediante la promoción de investigación e innovación en áreas como vigilancia oceánica, industria naval, exploración sustentable y seguridad marítima.
Un objetivo clave del plan es articular un Sistema Nacional Marítimo que integre a dependencias federales, gobiernos estatales, sectores productivos y comunidades costeras, con la Política Nacional Marítima como eje rector. En este marco, se pretende modernizar puertos y astilleros, fomentar cadenas de valor y promover una cultura marítima incluyente.
Asimismo, se contempla la reconfiguración de la Marina Mercante Nacional, que actualmente moviliza solo el 30 % de la carga marítima, a pesar de que más del 90 % del comercio mundial se realiza por vía marítima. Para incrementar su participación en las rutas internacionales y fortalecer el cabotaje, se propone ampliar la flota y actualizar la formación del personal mercante acorde a los estándares internacionales.
El plan también apunta a consolidar una Autoridad Marítima Nacional con procesos modernos y personal especializado que regule, supervise y promueva las actividades portuarias de manera sustentable y competitiva. Para el personal civil y naval se contemplan programas de salud, vivienda y formación continua, respetando los principios del Humanismo Mexicano.
Como se señala en el documento: “Con ello, se fortalece la capacidad de la MARINA para cumplir sus atribuciones con eficiencia, ética y resiliencia, alineándose a los principios del Humanismo Mexicano y a los valores del Segundo Piso de la Cuarta Transformación”.
Entre los proyectos prioritarios destacan la modernización de los puertos de Salina Cruz, Coatzacoalcos, Dos Bocas, Manzanillo, Veracruz y Progreso, así como la operación del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, concebido como un nodo logístico global.
Para 2030, México aspira a contar con zonas marinas protegidas y aprovechadas de forma sostenible, una Armada equipada con tecnología de punta y una Marina Mercante robusta. De cara a 2045, la meta es consolidarse como una “potencia marítima emergente plenamente consolidada” con una presencia activa en foros internacionales que definen la gobernanza oceánica, la economía azul y la protección ambiental.



