
La presidenta Claudia Sheinbaum desestimó las recientes críticas de la oposición, especialmente aquellas dirigidas a integrantes de su movimiento, y calificó como “caradura” a quienes, dijo, intentan mostrarse ahora como figuras intachables.
Aunque no los mencionó directamente por nombre, Sheinbaum se refirió al dirigente del PAN, Jorge Romero, y al exsenador Ricardo Anaya. Sobre ellos, señaló:
“Uno fue líder del cártel inmobiliario y el otro se fue al extranjero cuando era investigado por el dinero que recibió por haber aprobado la reforma energética, pero ahora se quieren presentar como puros”.
En su mensaje también arremetió contra los expresidentes del Instituto Federal Electoral y del Instituto Nacional Electoral, Luis Carlos Ugalde y Lorenzo Córdova, quienes han cuestionado supuestas actitudes autoritarias del actual gobierno.
Recordó que bajo la presidencia de Ugalde se vivió el conflicto postelectoral de 2006, cuando se negó el recuento total de votos, pese a la demanda ciudadana:
“En aquella ocasión, había una exigencia popular de que se abrieran las casillas para un recuento y fue Ugalde quien encabezó el rechazo del Instituto a que esto ocurriera. Ellos son libres de expresarse como quieran, pero también nosotros de hablar de ellos y su trayectoria”.
Respecto a Lorenzo Córdova, reiteró sus señalamientos por actitudes discriminatorias, haciendo énfasis en una grabación filtrada años atrás:
“¿Cómo es posible que el presidente del INE hable de pueblos indígenas de manera burlona, racista, clasista?, el presidente de la institución que supuestamente está encargada de defender la democracia”.
Sheinbaum también destacó que, en la versión más reciente de los libros de texto, ya no se menciona a Córdova por nombre:
“Por cierto, en esta última edición de los libros de texto ya no aparece su nombre, solamente se habla de un funcionario que tuvo ese tipo de expresiones contra los pueblos indígenas”.



