Irán responsabiliza a EE.UU. por ataque a instalaciones nucleares y exige acción inmediata de la ONU y el OIEA

El gobierno de Irán exigió este domingo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que actúen de manera urgente ante lo que calificó como una “agresión criminal” por parte de Estados Unidos, tras los recientes bombardeos contra tres instalaciones nucleares iraníes ubicadas en Fordo, Natanz e Isfahán.
La Cancillería iraní emitió un comunicado en el que condenó los ataques como una “violación flagrante y sin precedentes de los principios más fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas y de las normas del derecho internacional”. En el documento, responsabilizó a Washington por las “consecuencias extremadamente peligrosas” que puedan derivarse del hecho, al que también calificó como un “gran crimen”, señalando la “complicidad y cooperación criminal del régimen sionista genocida” —en referencia a Israel— en su planeación y ejecución.
Irán afirmó que ejercerá su derecho a responder “con toda su capacidad” para proteger su seguridad e intereses nacionales. En paralelo, el jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán, Mohammad Eslami, dirigió una carta al director general del OIEA, Rafael Grossi, a quien acusó de mantener un “silencio cómplice” y de no condenar el ataque. Eslami pidió una investigación urgente sobre los bombardeos y advirtió que la inacción del organismo “alimenta la impunidad de Estados Unidos”.
Teherán también solicitó al Consejo de Seguridad de la ONU convocar una sesión de emergencia para condenar la agresión y sancionar a EE.UU., mientras advirtió que el silencio de la comunidad internacional “expone al mundo a un peligro sin precedentes y generalizado”.
Además, exigió a la Junta de Gobernadores del OIEA una reunión urgente para discutir la agresión contra instalaciones bajo su estricta supervisión y sujetas a acuerdos de salvaguardias. Irán reiteró que utilizará todos los mecanismos legales disponibles para defender su soberanía y responsabilizar a los autores del ataque.
Los bombardeos estadounidenses, realizados con aviones B-2 y armas de alta precisión, se suman a los ataques previos ejecutados por Israel desde el 13 de junio, que según Teherán han dejado 430 personas muertas —la mayoría mujeres y niños— y más de 3,500 heridas, en centros militares, instalaciones nucleares y zonas residenciales.
Pese a la magnitud del ataque, Irán afirmó que no se registraron fugas radiactivas ni riesgos para la población en las instalaciones afectadas, tras una rápida evaluación de daños.
El lunes, Irán advirtió que el ataque estadounidense amplió el abanico de objetivos legítimos para sus fuerzas armadas. Ebrahim Zolfaqari, vocero del cuartel militar central Jatam al Anbiya, advirtió en un mensaje en video: “Señor Trump, el jugador, puede que usted haya empezado esta guerra, pero nosotros seremos los que la terminemos”.
En paralelo, Estados Unidos e Irán intercambiaron misiles en distintos puntos, en medio de un escenario de escalada que preocupa a la comunidad internacional. Desde su red Truth Social, el presidente Donald Trump sugirió que el conflicto podría derivar en un cambio de régimen en Teherán.
“No es políticamente correcto usar el término, ‘cambio de régimen’, pero si el actual régimen iraní es incapaz de HACER IRÁN GRANDE DE NUEVO, ¿por qué no habría un cambio de régimen??? ¡¡¡MIGA!!!”, escribió, haciendo alusión a su eslogan adaptado “Make Iran Great Again”.
Irán concluyó que fue Estados Unidos quien “traicionó la diplomacia” al alinearse con la ofensiva israelí y lanzar una agresión directa, lo que ha dado inicio —advirtió— a “una guerra peligrosa” cuyas consecuencias podrían extenderse más allá de la región.



