
Terry Gene Bollea, conocido mundialmente como Hulk Hogan, murió este jueves 24 de julio a los 71 años tras sufrir un paro cardíaco en su residencia en Clearwater, Florida.
De acuerdo con los primeros reportes, una llamada de emergencia movilizó a los servicios médicos durante la madrugada. Aunque fue trasladado rápidamente al hospital, los médicos no lograron salvarle la vida. Su muerte fue declarada poco después de su ingreso.
Durante su carrera, Hogan enfrentó numerosos problemas de salud derivados de su actividad en la lucha libre. En varias entrevistas reveló que se sometió a 25 cirugías, entre ellas diez intervenciones en la espalda, además de reemplazos de rodillas y caderas, y operaciones en hombros y abdomen.
En mayo pasado, fue operado del cuello y se encontraba en recuperación. Aunque la cirugía no presentó complicaciones iniciales, su historial médico requería seguimiento constante.
Otro aspecto que marcó sus últimos años fue su dependencia a analgésicos. Según declaró, comenzó a usarlos tras varias cirugías y los consumió más allá del tiempo recomendado. “Incluso llegó a consumirlos más allá del tiempo recomendado por los especialistas”, se informó. Esta situación afectó visiblemente su calidad de vida.
Hulk Hogan (1953–2025) también fue parte de la cultura popular fuera del ring, recordado por su participación en la película Rocky III (1982).



