
El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, y el líder norcoreano, Kim Jong-Un, se reunieron este jueves en Pionyang, donde firmaron un tratado de amistad y cooperación durante la visita oficial de dos días de Lukashenko a la capital norcoreana.
El mandatario bielorruso calificó el acuerdo como “fundamental” y destacó que la relación bilateral estaba “entrando en una nueva etapa”, según informó su oficina de prensa.
“Sí, no teníamos una cooperación estrecha, en gran medida por nuestra culpa. Pero me complace sinceramente señalar que la cooperación se ha intensificado ahora de manera significativa”, afirmó Lukashenko.
Durante la jornada, ambos países también suscribieron otros acuerdos y memorandos en áreas como educación, salud, agricultura y cooperación sectorial.
“En la realidad actual de una transformación global, cuando las potencias mundiales ignoran y violan abiertamente el derecho internacional, los países independientes necesitan cooperar de forma más estrecha, consolidar esfuerzos destinados a proteger su soberanía y mejorar el bienestar de nuestros ciudadanos”, añadió el líder bielorruso.
Según la oficina de prensa de Lukashenko, Kim expresó su “solidaridad y pleno apoyo” a Bielorrusia y se pronunció “contra la presión ilegal sobre Bielorrusia por parte de Occidente”.
Durante la visita, Lukashenko asistió junto a Kim a un concierto y a una recepción formal organizada por el líder norcoreano. Además, los mandatarios intercambiaron regalos: Kim le obsequió a Lukashenko una espada y un gran jarrón con su imagen, mientras que Lukashenko le entregó a Kim un fusil de asalto fabricado en Bielorrusia, entre otros presentes. “Por si acaso aparecen enemigos”, comentó Lukashenko.
Bielorrusia mantiene una estrecha alianza con Moscú. Lukashenko permitió que Rusia utilizara su territorio como plataforma para la invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022 y más tarde autorizó el despliegue de armas nucleares tácticas rusas en su país.
Por su parte, Kim también ha estrechado vínculos con Rusia en los últimos años, enviando miles de soldados y grandes cantidades de armamento para apoyar la guerra del presidente Vladimir Putin en Ucrania, al tiempo que presenta a Pionyang como parte de un frente unido contra Washington.
Lukashenko y Kim se habían reunido por última vez en septiembre pasado en Pekín.



