
El primer ranking FIFA de 2026 refleja un momento delicado para el fútbol mexicano: México descendió al puesto 16, un retroceso que confirma la tendencia a la baja que preocupa a la Federación Mexicana de Futbol (FMF). La coronación de Senegal y los cambios recientes en el fútbol africano provocaron un efecto dominó que dejó al equipo mexicano un escalón por debajo de donde cerró 2025. Además del impacto numérico, el golpe simbólico es notable al ver a Estados Unidos superarlo, arrebatándole el título de mejor selección de la Concacaf.
Mientras España y Argentina continúan dominando los primeros lugares, el equipo dirigido por Javier Aguirre encara un período de pruebas con una alineación alternativa. Este jueves, el compromiso ante Panamá servirá como termómetro para medir la profundidad del plantel mexicano en un entorno complicado. Debido a que el partido se disputa fuera de la ventana internacional, el cuerpo técnico ha priorizado a jugadores que atraviesan un buen momento en la Liga MX, la cual suspendió temporalmente su actividad para dar espacio a la selección.
La convocatoria ha generado debate, sobre todo por la ausencia de figuras que militan en Europa, pero también abre oportunidades para nuevos líderes. Luis Ángel Malagón se perfila como el guardián del arco, mientras que el ataque dependerá de la contundencia de Ángel Sepúlveda y Armando «Hormiga» González. Estos futbolistas saben que un buen desempeño en Panamá y Bolivia podría ser su única oportunidad de convencer a Aguirre de que tienen el nivel necesario para los retos de alta exigencia que vendrán en verano.
Panamá, ya clasificada al Mundial, llega como un rival de respeto y en constante crecimiento, actualmente en el puesto 30 del ranking FIFA. Superar a los centroamericanos en su casa sería el primer paso ideal para que México comience a sumar puntos y pueda mejorar en la próxima actualización de la clasificación.
La gira concluirá el domingo con la visita a Bolivia, un escenario que exige un despliegue físico considerable debido a la geografía del país. Javier Aguirre ha enfatizado que estos encuentros representan «pruebas de carácter» más que ejercicios de funcionamiento táctico. El objetivo final es claro: llegar al Mundial 2026 con un grupo sólido y cohesionado, capaz de competir contra las potencias que hoy dominan el ranking y que actualmente parecen estar por delante del nivel del fútbol mexicano.



