EE.UU. sentencia a 14 años a mexicano ligado a red que movió 1.9 toneladas de cocaína

Un ciudadano mexicano identificado como Jesús Rauda-Ávila fue sentenciado en Estados Unidos a 14 años de prisión por su participación en una red de narcotráfico dedicada a la introducción de grandes cargamentos de cocaína al territorio estadounidense, informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
De acuerdo con las autoridades, Rauda-Ávila, de 46 años, formaba parte de una organización criminal con base en México encabezada por Marisela Flores-Torruco, alias “La Dama de Hierro”, vinculada de manera extraoficial con el Cártel de Sinaloa.
Las investigaciones detallan que entre 2016 y octubre de 2017, el ahora sentenciado coordinó el traslado de dinero, vehículos y conductores desde el norte hacia el sur de México, con el objetivo de facilitar la compra, acopio y envío de cocaína hacia Estados Unidos. La red habría concretado al menos diez operaciones de adquisición de droga, con volúmenes que oscilaron entre 100 y 400 kilogramos por envío.
Las autoridades estadounidenses documentaron el aseguramiento de importantes cargamentos, entre ellos uno de aproximadamente 971 kilogramos en abril de 2017 y otro de 500 kilogramos en mayo del mismo año, atribuidos a la estructura criminal.
Rauda-Ávila se declaró culpable del delito de conspiración para importar cocaína a Estados Unidos. El Departamento de Justicia informó además que otros integrantes de la organización ya han sido sentenciados: Flores-Torruco recibió 16 años y ocho meses de prisión; Qiyun Chen, relacionado con operaciones de lavado de dinero, fue condenado a 10 años; mientras que José Francisco Mendoza-Gómez recibió una pena similar por conspiración.
La investigación fue encabezada por la Administración para el Control de Drogas (DEA), con apoyo de oficinas en Colombia, Panamá, México y Guatemala, además de otras agencias federales. Las autoridades señalaron que la captura y extradición del acusado desde México contó con la colaboración de la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia.
El caso forma parte de las acciones del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, enfocado en combatir redes criminales transnacionales dedicadas al tráfico de drogas.



