Sheinbaum pide revisar acuerdo entre Chihuahua y Texas por posible impacto a la soberanía

La presidenta Claudia Sheinbaum consideró necesario revisar la legalidad del acuerdo firmado en 2022 entre el gobierno de Chihuahua, encabezado por la panista Maru Campos, y la administración de Texas, liderada por el republicano Greg Abbott, en materia de migración y seguridad, al advertir que podría haber implicaciones relacionadas con la soberanía nacional.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal señaló que es indispensable esclarecer el alcance real del convenio entre ambas administraciones estatales y determinar si invade atribuciones que corresponden exclusivamente al gobierno federal mexicano.
Sheinbaum cuestionó el carácter del acuerdo al señalar que involucra a autoridades estatales de dos países distintos en temas que, dijo, corresponden a instancias federales. En ese sentido, pidió analizar si el pacto “es violatorio o no de la soberanía”, al tiempo que subrayó que México cuenta con instituciones propias para atender los asuntos de seguridad y migración.
La presidenta también enfatizó que su gobierno mantiene disposición a la colaboración con Estados Unidos, pero rechazó cualquier intento de injerencia en decisiones internas del país. “Una cosa es colaborar y otra que quieran decidir aquí adentro”, afirmó.
En paralelo, se desató una nueva ola de señalamientos políticos luego de que actores de Morena, incluido el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, legisladores federales y la dirigencia nacional del partido, criticaran declaraciones recientes de la gobernadora Maru Campos sobre operativos en los que habrían participado agencias estadounidenses como la DEA y el FBI en territorio chihuahuense.
Desde Morena, la dirigente nacional Ariadna Montiel acusó a la mandataria estatal de incurrir en contradicciones sobre su conocimiento de la presencia y actuación de agentes extranjeros en Chihuahua, lo que —afirmó— evidencia una aceptación de hechos que podrían implicar violaciones a la soberanía nacional.
Por su parte, Pérez Cuéllar aseguró que la reciente movilización en defensa de la soberanía en Ciudad Juárez obligó a la gobernadora a fijar postura pública sobre el tema. En tanto, legisladores morenistas señalaron que las declaraciones de Campos en distintos medios no han aclarado la situación, sino que han profundizado las inconsistencias sobre su nivel de conocimiento y autorización de dichos operativos.
Desde el Senado, integrantes de Morena acusaron que los señalamientos de la gobernadora refuerzan la sospecha de que habría permitido la operación de agencias extranjeras en el estado. Uno de los legisladores, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, sostuvo que las propias declaraciones de Campos evidencian posibles violaciones a la soberanía nacional, mientras que su compañero Óscar Cantón Zetina afirmó que la mandataria ha incurrido en versiones contradictorias.
De acuerdo con las críticas, en entrevistas recientes la gobernadora reconoció reuniones entre autoridades estatales y agentes estadounidenses en Ciudad Juárez, así como la participación de agencias como Homeland Security, el FBI y la DEA en operativos contra objetivos criminales, lo que ha intensificado el debate político sobre los límites de la cooperación internacional en materia de seguridad.



