
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, advirtió este sábado que las amenazas del expresidente estadounidense Donald Trump contra la isla han alcanzado un “nivel peligroso y sin precedentes”, por lo que llamó a la comunidad internacional a pronunciarse ante la escalada de tensiones.
Las declaraciones surgen luego de que Trump reiterara en un discurso en Florida su amenaza de “tomar el control” de Cuba, incluso sugiriendo que un portaviones estadounidense podría hacer escala en territorio cubano “de regreso de Irán”.
Ante ello, Díaz-Canel respondió en su cuenta de X:
“El presidente de Estados Unidos eleva sus amenazas de agresión militar contra #Cuba a una escalada peligrosa y sin precedentes”
Agregó además un llamado directo a la comunidad internacional y a la ciudadanía estadounidense:
“La comunidad internacional ha de tomar nota y, junto al pueblo de Estados Unidos, determinar si se permitirá un acto criminal tan drástico para satisfacer los intereses de un grupo pequeño pero adinerado e influyente, con ansias de revancha y dominación”
El mandatario cubano también aseguró que cualquier intento de agresión no lograría doblegar al país:
“Ningún agresor, por poderoso que sea, encontrará rendición en Cuba. Tropezará con un pueblo decidido a defender la soberanía y la independencia en cada palmo del territorio nacional”
Según el gobierno cubano, una posible intervención militar tendría como objetivo responder a intereses de sectores de la diáspora cubana en Florida.
Las declaraciones de Trump ocurrieron poco después de la firma de una orden ejecutiva que endurece las sanciones contra Cuba y contra entidades que colaboran con el gobierno de La Habana. El político republicano sostiene que la isla continúa siendo una “amenaza extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos.
A esta política se suma el reforzamiento del embargo vigente desde 1962 y un bloqueo petrolero impuesto desde enero, que limita severamente el acceso de la isla a combustibles, permitiendo únicamente la entrada de un petrolero ruso.
En respuesta, el viernes se realizó una marcha frente a la embajada estadounidense en La Habana para rechazar las amenazas de Washington. En la movilización participaron altos dirigentes cubanos, entre ellos Díaz-Canel y el exmandatario Raúl Castro, de 94 años.



