
El presidente de Cuba, Miguel Díaz‑Canel, recibió este lunes en La Habana a los congresistas demócratas de Estados Unidos Pramila Jayapal y Jonathan Jackson, quienes realizaron una visita de cinco días a la isla para evaluar la situación humanitaria y dialogar con autoridades locales. En sus redes sociales, Díaz‑Canel enfatizó la disposición de su gobierno para entablar un diálogo bilateral serio con Washington y resolver las diferencias existentes entre ambos países.
Durante el encuentro con legisladores estadounidenses, el mandatario cubano abordó el impacto que, a su juicio, han tenido las sanciones impuestas por Estados Unidos y las advertencias de posibles medidas más severas por parte de la administración norteamericana. Díaz‑Canel afirmó: “Reiteré la voluntad de nuestro Gobierno para sostener un diálogo bilateral serio y responsable y encontrar soluciones a las diferencias existentes”.
Los congresistas Jayapal, de Washington, y Jackson, de Illinois, se entrevistaron además con el canciller Bruno Rodríguez, integrantes del Parlamento cubano, y visitaron hospitales y comunidades locales como parte de su itinerario. Según dijeron, el objetivo fue escuchar directamente a la población y observar los efectos de las políticas estadounidenses.
Jayapal expresó que durante su estancia pudieron constatar “de primera mano los efectos exactos de nuestra política y de lo que consideramos un bloqueo ilegal al suministro energético de esta isla”. Por su parte, Jackson detalló: “Queremos asegurarnos de que nuestra política exterior en Estados Unidos no sea ajena a nuestros propios valores… Esta es, en la actualidad, la región más sancionada del planeta”.
Este acercamiento ocurre en un contexto de tensión entre Washington y La Habana, marcado por un cerco energético impuesto desde enero por Estados Unidos, tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y la interrupción del suministro petrolero a Cuba. Las restricciones provocaron escasez de combustible, apagones, racionamiento y afectaciones generalizadas en servicios públicos.
La semana pasada, un buque ruso con 730 000 barriles de crudo logró llegar a un puerto cubano, luego de que el gobierno estadounidense no impidiera su paso, lo que ofrece un alivio temporal a la crisis energética que enfrenta la isla.
Los legisladores indicaron que, al regresar a Estados Unidos, elaborarán informes sobre sus observaciones y continuarán promoviendo iniciativas en la Cámara de Representantes para revisar o levantar las sanciones contra Cuba. Jackson advirtió que, de no cambiar la situación, podría intensificarse la migración hacia su país: “O bien ayudamos a estas personas a permanecer en sus hogares y a llevar una vida sana y normal, o bien se producirá una migración masiva hacia Estados Unidos”.



