
El buque tanque ruso Anatoly Kolodkin, que transporta 100 mil toneladas de petróleo hacia Cuba, inició la descarga del crudo destinado a aliviar la crisis energética que atraviesa la isla, informaron fuentes diplomáticas a la agencia Sputnik.
El suministro, enviado por Moscú como ayuda humanitaria, busca mitigar los efectos de la escasez de combustible atribuida por el gobierno cubano al bloqueo de Estados Unidos. Vadim Moiseev, encargado de prensa de la embajada rusa en La Habana, confirmó que la descarga ya está en curso. En tanto, la cancillería cubana expresó en redes sociales su agradecimiento “al gobierno y pueblo rusos por su respaldo solidario con la llegada del petrolero a puerto cubano”.
El Kremlin también destacó el envío como una muestra de los vínculos entre ambos países. “Los cubanos no pueden, por supuesto, dejarnos indiferentes, por los que seguiremos trabajando en este tema”, afirmó Dimitri Peskov, portavoz del presidente ruso.
Aunque el arribo del crudo representa un alivio en un contexto marcado por apagones y problemas en el transporte, las autoridades cubanas advirtieron que no será suficiente para cubrir la demanda nacional. De acuerdo con el diario estatal Granma, el combustible permitirá mantener en operación el sistema eléctrico y otras actividades económicas durante aproximadamente 10 días.
La empresa estatal Unión Cuba-Petróleo detalló que el crudo será refinado para producir gasolina y fueloil con el objetivo de atender “necesidades críticas”. Se prevé que los primeros derivados comiencen a distribuirse en la segunda mitad de abril.
Entre los usos previstos, el fueloil se destinará a centrales eléctricas, el gas licuado abastecerá servicios esenciales como hospitales, la gasolina ayudará a reducir la escasez temporal y el diésel será empleado en la generación distribuida de energía.
En paralelo, la organización pacifista estadounidense Code Pink, que llegó a la isla con el convoy Nuestra América, distribuyó toneladas de lentejas en Holguín. El grupo criticó la política de Washington al señalar que “mientras Washington intenta matar de hambre a La Habana con su bloqueo de 66 años, nosotros seguiremos rompiéndolo”.
Asimismo, la organización sostuvo que “ningún país debería necesitar permiso de (el presidente estadunidense, Donald) Trump o (del secretario de Estado, Marco) Rubio para enviar petróleo a otra nación soberana”, e hizo un llamado a incrementar el envío de ayuda y a poner fin al bloqueo.
En este contexto, la diplomática cubana en Washington, Lianys Torres Rivera, manifestó la disposición de su país para colaborar con el gobierno estadounidense en diversos ámbitos. “¿Estados Unidos quiere participar en la transformación económica de Cuba? Hagámoslo”, declaró a USA Today.
Entre las posibles medidas, mencionó la suspensión del título III de la Ley Helms-Burton para facilitar relaciones comerciales, así como la eliminación de Cuba de la lista de estados patrocinadores del terrorismo, decisión adoptada previamente por Barack Obama y Joe Biden.
Torres también propuso fortalecer la cooperación bilateral mediante el trabajo conjunto entre científicos y autoridades en áreas como la medicina y el combate al narcotráfico.
“El presidente Trump tiene en sus manos la oportunidad de establecer una relación con Cuba, una igualdad en las relaciones entre los dos países, que podría beneficiar a ambas naciones y puede ser el que haga eso.”



