
Las superestrellas surcoreanas BTS regresaron a los escenarios el sábado con su primer concierto en casi cuatro años, un espectáculo multitudinario de K-pop realizado en el centro de Seúl y seguido en todo el mundo.
Desde el inicio del show, uno de los integrantes del grupo saludó al público con entusiasmo:
“¡Hola Seúl, estamos de vuelta!”, mientras la multitud respondía al unísono con gritos de “BTS, BTS”.
Un regreso tras el servicio militar
Considerados globalmente como la “boyband” más influyente del planeta, los siete miembros de BTS se habían retirado de los escenarios en 2022 para cumplir con el servicio militar obligatorio en Corea del Sur.
El concierto marcó su esperado regreso en un escenario emblemático, ubicado cerca del histórico palacio Gyeongbokgung, lo que reforzó la imagen del grupo como los llamados “reyes del K-pop”.
Multitudes y transmisión global
Desde tempranas horas del sábado, cientos de miles de fans —conocidos como ARMY— llenaron el centro de Seúl para presenciar el espectáculo.
El show comenzó a las 20:00 horas locales y fue transmitido en vivo a través de Netflix, lo que permitió que millones de personas en alrededor de 190 países lo siguieran en tiempo real.
Incidente con RM durante los ensayos
En la previa del evento, la agencia del grupo informó que el líder de BTS, RM, sufrió una lesión en el tobillo durante los ensayos. Debido a ello, su participación en algunos momentos del espectáculo, especialmente en la coreografía, fue limitada.
El nuevo álbum “ARIRANG”
Durante el concierto también se esperaba la interpretación de su nuevo álbum ARIRANG, lanzado un día antes del evento.
El disco alcanzó ventas de 3,98 millones de copias en su primer día, de acuerdo con la discográfica del grupo.
El álbum toma su nombre de una canción folclórica coreana asociada al anhelo y la separación, considerada por muchos como un himno nacional no oficial del país. Incluye 14 temas con colaboraciones internacionales, fusionando rap, pop y sonidos experimentales.
La profesora universitaria Lee Ji-young comentó a AFP:
“En comparación con sus trabajos anteriores, hay una gama más amplia de géneros, lo que le da una sensación más madura y expansiva”.
Testimonios de fans
Entre los asistentes, Lee Yeon-seo, de 36 años, viajó desde Jeonju para no perderse el evento:
“Con la gira que arranca en abril, este es el comienzo de su nuevo viaje. En cierto modo, se siente como un honor vivirlo en vivo así”, dijo a la AFP.
Por su parte, la fan malasia Carmen Low destacó el impacto del grupo:
“Su regreso podría ser un recordatorio de esos valores, fomentando conversaciones sobre la identidad, los sueños, la salud mental y lo que significa crecer en un mundo complejo”, dijo a la AFP.
Seguridad reforzada en la zona
El evento se llevó a cabo en la plaza Gwanghwamun, junto al palacio Gyeongbokgung, una zona de alto valor histórico en Seúl.
El área fue sometida a un fuerte dispositivo de seguridad con autobuses, controles policiales y cierre de accesos a edificios, museos y estaciones cercanas. En total, se desplegaron aproximadamente 6,700 agentes de policía y 8,200 miembros de seguridad del gobierno de la ciudad y de la agencia HYBE.
Un símbolo cultural más allá de la música
El escenario del concierto, cercano al palacio construido en 1395, reforzó el simbolismo del evento. Gyeongbokgung es considerado un emblema de la resiliencia coreana a lo largo de guerras, ocupaciones y transformaciones políticas.
Más allá de la música, BTS —abreviatura de “Boy Scouts a prueba de balas” en coreano— ha participado en campañas con Unicef, apoyado el movimiento Black Lives Matter y promovido iniciativas contra el racismo hacia personas asiáticas.
Su propuesta artística, centrada en la reflexión personal, la resiliencia y el crecimiento emocional, ha sido clave en su impacto global.



