
El Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) informó la detección de dos casos de miasis en la región Huasteca de San Luis Potosí, lo que ha motivado la implementación de acciones de información, prevención y control para evitar la propagación de la enfermedad en la entidad.
De acuerdo con la institución, la miasis es provocada por la infestación de heridas a causa del gusano barrenador, una plaga que afecta principalmente al ganado. Ante ello, autoridades sanitarias y agropecuarias de los niveles estatal y federal han reforzado las labores de vigilancia, difusión de información y fumigación en los municipios donde se han reportado casos.
La titular de los Servicios de Salud del estado, Leticia Gómez Ordaz, explicó que se enviaron dos muestras al InDRE correspondientes a dos mujeres que presentaron lesiones en extremidades, las cuales fueron identificadas previamente por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
Se trata de dos mujeres de 65 y 79 años de edad, originarias de los municipios de Tamasopo y San Martín Chalchicuautla, quienes además padecen enfermedades crónicas como diabetes mellitus e hipertensión arterial.
La funcionaria detalló que la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris) trabaja de manera coordinada con Senasica, así como con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (Sedarh). Como parte de estas acciones, se realizan fumigaciones en las zonas donde se han detectado casos y se mantienen medidas preventivas como la recomendación de mantener las heridas limpias y cubiertas.
Asimismo, se informó que se intensificarán las labores de fumigación en la región Huasteca y en los municipios con presencia del gusano barrenador.
La miasis es una infección que ocurre cuando larvas de mosca invaden tejidos vivos y se alimentan de ellos, provocando lesiones que pueden agravarse si no reciben atención oportuna. Estas heridas suelen ser dolorosas y aparecen en personas con heridas expuestas, infecciones cutáneas o deficiente higiene en la zona afectada.
Entre los síntomas se encuentran dolor intenso en el área lesionada, sensación de movimiento bajo la piel, heridas que no cicatrizan, así como secreción o inflamación.
El tratamiento consiste en la extracción de las larvas y la atención adecuada de la herida para evitar complicaciones, por lo que las autoridades recomiendan acudir de inmediato a recibir atención médica ante la presencia de estos signos.



