Senadores de Morena, PT y PVEM apoyan el “Plan B” electoral de la presidenta Sheinbaum

Los senadores de Morena, del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) emitieron un comunicado conjunto para expresar su apoyo al denominado “Plan B” de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en materia electoral. El anuncio se produjo apenas unas horas después de que los diálogos entre los tres partidos en la Secretaría de Gobernación mostraran avances en favor de esta iniciativa.
En el documento, fechado el 13 de marzo, los legisladores afirmaron su respaldo “total e incondicional” al “Plan B” y destacaron que Sheinbaum “ha sido contundente: el objetivo del nuevo proyecto de reforma constitucional es terminar con los privilegios que durante años han encarecido innecesariamente nuestro sistema político y destinar esos recursos, a través de programas sociales, al bienestar de la población”.
Asimismo, subrayaron que “este planteamiento forma parte de los principios que han guiado al actual gobierno desde su inicio: la austeridad republicana; la convicción de que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre; y la certeza democrática de que con el pueblo todo, sin el pueblo nada”.
Los senadores enfatizaron además que “durante décadas, el aparato gubernamental federal, estatal y municipal ha operado con costos elevados que deben revisarse con responsabilidad. La democracia no se fortalece con estructuras costosas ni con privilegios, sino con instituciones eficientes que respondan a las necesidades de la población”.
En relación con la distribución de recursos, precisaron que la propuesta de la mandataria “no vulnera el federalismo ni invade la autonomía de los estados. Por el contrario, los recursos que se logren ahorrar permanecerán en las entidades federativas y serán destinados a obra pública, infraestructura y proyectos que beneficien directamente a la población, con instituciones modernas, eficientes y austeras. El principio es simple: menos privilegios burocráticos y más inversión en la gente”.
Finalmente, los legisladores coincidieron en que “la democracia verdadera se fortalece cuando el poder público se pone al servicio del pueblo. Con ese propósito, el Plan B fortalece la participación directa de la ciudadanía, a través de la revocación de mandato y la ampliación de la consulta popular a temas electorales. Ese es el sentido de esta reforma: una democracia más austera, más cercana a la gente y una justa redistribución de los recursos públicos”.



