
La Copa del Mundo de 2026 marcará un antes y un después en la relación entre el fútbol y la tecnología. La FIFA incorporará de forma integral la inteligencia artificial al torneo mediante el asistente Football AI Pro, una herramienta diseñada para democratizar el análisis deportivo y poner al alcance de todas las selecciones recursos que antes solo estaban disponibles para los equipos con mayor presupuesto.
Este sistema, desarrollado sobre un modelo de lenguaje propio del organismo rector del fútbol, permitirá generar recreaciones en 3D y análisis tácticos avanzados que facilitarán la preparación de los partidos. De este modo, incluso los combinados nacionales con menos recursos podrán estudiar a sus rivales con el mismo nivel de detalle que las grandes potencias.
Para el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el torneo será «el mayor espectáculo de la historia», al punto de comparar cada uno de los 104 encuentros con un evento del calibre de un Super Bowl. En ese contexto, la IA no solo será una aliada para los cuerpos técnicos, sino también una herramienta pedagógica para el público. La FIFA apuesta por análisis homogéneos y visualizaciones precisas de jugadas controvertidas para disminuir la polémica y mejorar la comprensión de las reglas.
Uno de los avances más significativos estará en el seguimiento de los futbolistas dentro del campo. A través de escaneos digitales de alta precisión, se crearán avatares tridimensionales capaces de reflejar con exactitud las dimensiones corporales de cada jugador. Esta información no se limitará al fuera de juego, sino que permitirá analizar movimientos complejos con un nivel de detalle sin precedentes, perfeccionando tecnologías ya probadas anteriormente con clubes como Flamengo.
La infraestructura tecnológica estará respaldada por Lenovo, socio oficial de servicios tecnológicos de la FIFA. La compañía proveerá dispositivos y soluciones de inteligencia artificial tanto para el Mundial masculino de 2026 como para el Mundial Femenino de 2027, asegurando un flujo constante y accesible de datos. Así, por primera vez, el «lenguaje del fútbol» podrá ser interpretado por algoritmos que transforman acciones complejas en representaciones gráficas claras y comprensibles.
La búsqueda de mayor transparencia también se extenderá al arbitraje. Las cámaras corporales de los jueces contarán con corrección de imagen mediante IA, eliminando vibraciones y desenfoques para ofrecer una visión más estable y fiel de las jugadas. Según explicó Yuanqing Yang, esta tecnología de vanguardia no solo optimiza la organización del torneo, sino que eleva la experiencia global del Mundial a un nivel inédito.



