
El descarrilamiento del tren Transístmico ocurrido este domingo en Oaxaca dejó un saldo de 13 personas fallecidas y 98 lesionadas, informó la Secretaría de Marina (Semar). De los heridos, 36 permanecen hospitalizados, mientras que el resto presenta lesiones que no ponen en riesgo su vida. En total, 139 personas se reportan fuera de peligro.
A través de un comunicado, la Semar expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y aseguró que la atención a los afectados se realiza con apego a la ley y bajo criterios de transparencia y responsabilidad.
“La Institución reitera su vocación de servicio, trabajando a favor de la seguridad y bienestar de la población mexicana, así mismo continuará colaborando de manera coordinada con las autoridades competentes para el esclarecimiento de los hechos”.
Durante las labores de búsqueda, rescate y localización de pasajeros, la dependencia desplegó 360 elementos navales, 20 vehículos, cuatro ambulancias terrestres, tres ambulancias aéreas y un dron táctico para apoyar las tareas en la zona del siniestro.
El tren accidentado forma parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), proyecto estratégico que conecta Salina Cruz, Oaxaca, con Coatzacoalcos, Veracruz, y contempla el traslado de carga y pasajeros. De acuerdo con la Semar, la unidad circulaba por la línea Z y transportaba a 241 pasajeros y nueve tripulantes, distribuidos en dos locomotoras y cuatro vagones.
Inicialmente, la Secretaría de Marina reportó 20 personas lesionadas hasta las 14:30 horas; sin embargo, para las 17:44 horas la cifra se elevó a 98 heridos. La institución precisó que los afectados “están siendo trasladadas a hospitales locales para su oportuna atención médica, de igual forma, por parte de esta Institución, se mantiene un despliegue de apoyo de cinco ambulancias terrestres, una aérea y alrededor de 40 elementos de sanidad naval”.
Paralelamente, se activaron protocolos de investigación en coordinación con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, con el objetivo de determinar las causas del descarrilamiento. La titular de la Fiscalía General de la República, Ernestina Godoy, informó a través de redes sociales que se abrió una carpeta de investigación por estos hechos.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, señaló en sus redes sociales que su administración trabaja de manera conjunta con autoridades federales para brindar atención a las víctimas, y anunció la instalación de un módulo operativo de emergencia.
“El gobierno del estado reafirma su respaldo y acompañamiento a las personas afectadas y a sus familias, y mantiene el seguimiento permanente, en coordinación con las autoridades federales y municipales, hasta la atención integral de la situación. Seguiremos informando”.
No obstante, familiares de personas trasladadas al Hospital Rural número 37 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) denunciaron presunta prepotencia por parte del personal médico, quienes —según acusaron— se negaban a proporcionar información y a recibir a los lesionados, argumentando falta de camas y medicamentos.
En tanto, un pasajero que viajaba en el último vagón del tren relató que, momentos antes del descarrilamiento, la unidad parecía circular a alta velocidad.
“Sentimos que el tren venía muy fuerte, no sabemos si se quedó sin frenos”, señaló en un video difundido en redes sociales, donde también afirmó que los propios sobrevivientes comenzaron a auxiliar a los pasajeros de otros vagones. “Hay muchas personas tiradas”, agregó.



