
La Fiscalía General de la República (FGR) anunció que investigará bajo la figura de terrorismo la explosión de un vehículo cargado con explosivos frente a una base de la policía comunitaria en Coahuayana, Michoacán, incidente que dejó cinco personas fallecidas y cinco lesionadas.
El estallido ocurrió ayer alrededor de las 11:40 horas sobre la avenida Rayón, en la colonia Centro, justo frente al punto de vigilancia comunitaria. De acuerdo con la FGR, se “inició carpeta de investigación en contra de quien o quienes resulten responsables del delito de terrorismo (…) derivado de la utilización de explosivos para atentar contra elementos de la policía comunal”.
En el caso participan la Fiscalía Especializada de Control Regional, la Especializada en Delincuencia Organizada y la de Investigación de Terrorismo, Acopio y Tráfico de Armas.
El ataque detonó la alarma entre autoridades locales y federales, pues en el país solo un caso reciente había sido clasificado como terrorismo: la agresión con granadas en los festejos del 15 de septiembre de 2008 en el Zócalo de Morelia.
La Fiscalía General del Estado informó que en el sitio se encontró la camioneta destruida con los restos de dos personas, mientras que ocho elementos de la policía comunitaria resultaron heridos; tres de ellos fallecieron posteriormente al recibir atención médica.
El gabinete de seguridad federal señaló que distintas corporaciones trabajan de manera conjunta para identificar y detener a los responsables. La explosión también provocó daños en viviendas, el suministro eléctrico y al menos cinco vehículos estacionados en Coahuayana, localidad situada a aproximadamente 40 kilómetros de Tecomán, Colima.
El secretario de Gobierno estatal, Raúl Zepeda, confirmó que los lesionados fueron trasladados en helicópteros federales y estatales a hospitales de alta especialidad en Morelia. Hasta la noche de ayer, ni los fallecidos ni los heridos habían sido identificados.
Tras el ataque, la zona fue reforzada con elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Marina, Guardia Nacional y corporaciones estatales.
Por su parte, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla publicó en X: “en coordinación con autoridades federales activamos de inmediato los servicios de emergencia por tierra y aire para el rápido traslado de las personas lesionadas en Coahuayana”.
Hasta el cierre de esta edición, ninguna organización criminal se había atribuido el atentado y las autoridades no contaban con un responsable identificado.



