Proyecto de ley en Israel podría reinstaurar la pena de muerte para terroristas palestinos

El Parlamento de Israel, conocido como la Knesset, dio un paso importante este lunes al aprobar un proyecto de ley que permitiría imponer la pena de muerte a los militantes palestinos condenados por asesinar a ciudadanos israelíes. La propuesta, que aún requiere más votaciones para convertirse en ley, fue aprobada en su primera lectura con 39 votos a favor y 16 en contra, de un total de 120 legisladores.
El proyecto, que ha generado intensos debates dentro del espectro político israelí, fue impulsado por el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, quien pidió el apoyo de todas las facciones políticas. Según Ben-Gvir, la nueva legislación tiene como objetivo fortalecer la disuasión contra lo que considera “terrorismo árabe”. En un comunicado tras la votación, Ben-Gvir expresó: “Así es como combatimos el terror; así es como creamos disuasión. Una vez que la ley sea finalmente aprobada, los terroristas sólo serán liberados para ir al infierno.”
La propuesta ahora será revisada por una comisión parlamentaria antes de someterse a una segunda y tercera votación. Sin embargo, su futuro aún es incierto, ya que varios partidos clave, incluidos los de la oposición, se han abstenido de apoyar la medida. El líder de la oposición, Yair Lapid, ya manifestó su rechazo a la iniciativa.
Por otro lado, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) condenó la votación. El presidente del Consejo Nacional Palestino, Rawhi Fattouh, calificó el proyecto como “un crimen político, legal y humanitario”. Hamas también rechazó la medida, alertando sobre sus implicaciones para la población palestina.
Aunque Israel abolió la pena de muerte por asesinato en 1954, la ley contempla una excepción para aquellos condenados por terrorismo. La única ejecución en Israel desde esa abolición fue la de Adolf Eichmann, uno de los principales responsables del Holocausto, quien fue ejecutado en 1962 tras un juicio civil.
Ben-Gvir ha argumentado que la pena de muerte serviría como medida disuasoria frente a ataques similares al asalto perpetrado por Hamas el 7 de octubre de 2023, en el que murieron cerca de 1,200 israelíes y más de 250 personas fueron tomadas como rehenes. En respuesta, Israel lanzó una ofensiva que ha resultado en la muerte de cerca de 70,000 palestinos.
Organizaciones internacionales como Amnistía Internacional también se han pronunciado en contra del proyecto. La organización señaló que imponer la pena de muerte por “crímenes motivados nacionalmente” contra Israel podría consolidar aún más la discriminación sistémica contra los palestinos.
Además de este proyecto, el Parlamento israelí está debatiendo otra propuesta, también impulsada por Ben-Gvir, que permitiría a la policía investigar instigaciones al terrorismo sin la necesidad de la autorización del fiscal general. Desde que Ben-Gvir asumió su cargo, se han abierto 710 casos por presunta incitación al terrorismo, en su mayoría dirigidos contra la población árabe, según un informe de Haaretz.



