
A 108 años de la famosa Declaración Balfour, que en 1917 sentó las bases para la creación de un “hogar nacional” judío en Palestina, Israel continúa con su ofensiva en Gaza, a pesar de que un alto el fuego declarado el 10 de octubre sigue vigente. Ayer, el ejército israelí confirmó ataques aéreos sobre la ciudad más grande del enclave, además de una incursión en la franja de Gaza para dar de baja a tres “terroristas” que, según la versión israelí, cruzaron la línea amarilla.
La histórica Declaración Balfour, firmada por el entonces ministro británico de Asuntos Exteriores, Arthur Balfour, manifestaba el apoyo de Gran Bretaña al establecimiento de un hogar nacional judío en Palestina. En su misiva a Lionel Walter Rothschild, líder de la comunidad judía en Gran Bretaña, Balfour subrayaba que la creación de este hogar no debía perjudicar los derechos de las comunidades no judías palestinas, algo que aún hoy sigue siendo un punto de controversia en la región. En 1922, la Declaración se incorporó a la Liga de las Naciones, predecesora de la ONU.
Desde que se acordó el alto el fuego el 10 de octubre, las autoridades sanitarias de Gaza han informado que las fuerzas israelíes han matado a 239 personas. Los ataques continúan mientras las tensiones aumentan, con militares israelíes también llevando a cabo operaciones en el campo de refugiados de Shuafat, en el norte de Jerusalén Este, aunque no se han reportado víctimas.
Por su parte, el Ministerio de Salud de Gaza señaló que Israel ha entregado los cuerpos de al menos 45 palestinos que fueron retenidos tras los enfrentamientos del 7 de octubre, lo que eleva el número total de cadáveres retornados a 270. Además, el ministerio anunció el lanzamiento de una campaña de vacunación para 40.000 niños palestinos a partir del próximo domingo, según reportó Al Jazeera.
Un informe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) muestra que la situación sigue siendo crítica para la población de Gaza. En la encuesta, se destaca que la mitad de los habitantes de Gaza han señalado que el acceso a alimentos ha empeorado desde el inicio de la tregua, y las zonas del norte del enclave permanecen aisladas de los convoyes de ayuda.
La situación en Cisjordania tampoco muestra signos de mejora. Más de 360 niños palestinos se encuentran actualmente detenidos en cárceles israelíes, muchos de ellos sin juicio ni cargos, lo que organizaciones de derechos humanos han calificado como una grave violación de sus derechos. Además, en las zonas rurales de Cisjordania, agricultores han reportado que alrededor del 70% de los olivos en la ciudad son inaccesibles debido a los enfrentamientos con colonos israelíes. Hassan, un campesino de 68 años, expresó que “las aceitunas son todo para nosotros: la columna vertebral de nuestra economía, hogares, mesas, cultura”.
El gobierno de Israel también sigue avanzando con propuestas legislativas controvertidas. El primer ministro Benjamin Netanyahu ha expresado su apoyo a un proyecto de ley que permitiría la pena de muerte para los “terroristas”, una medida que ha sido condenada tanto por el Ministerio de Asuntos Exteriores palestino como por el grupo Hamas, quienes han calificado la propuesta de “una decisión a favor de las ejecuciones extrajudiciales”.



