
La presidenta del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Graciela Márquez Colín, rechazó este martes ante la Cámara de Diputados que se haya manipulado la metodología utilizada para medir la pobreza, que reveló que 13 millones de mexicanos salieron de esta condición durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Según Márquez, no ha recibido ninguna presión sobre este tema y subrayó que la metodología empleada es la misma que usaba el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) desde 2016.
En una reunión con la Comisión de Presupuesto, la funcionaria explicó que cambiar una metodología estadística no es una decisión arbitraria, sino que requiere al menos un año de trabajo técnico, la revisión de estándares internacionales y una consulta pública. “Tomamos la metodología del Coneval y la aplicamos. Es exactamente la misma que se utilizó en 2016, 2018, 2020 y 2022. Cuando haya un cambio, será público y aprobado por la Junta de Gobierno del INEGI”, puntualizó ante los cuestionamientos de legisladores de oposición.
Márquez reiteró la autonomía técnica y de gestión del INEGI, independientemente de los ajustes en el presupuesto del organismo. “El día que reciba una presión que no pueda resistir, renunciaré. No podría dirigir un cuerpo profesional si tuviera que tomar decisiones sin respaldo técnico”, añadió con firmeza.
A pesar de reconocer el trabajo del INEGI, los diputados del PRI y del PAN manifestaron su preocupación por la reducción del presupuesto para 2024. El organismo verá una disminución en sus recursos, pasando de 14 mil 245 millones de pesos en 2024 a 11 mil 807 millones en 2026, a pesar de que ahora también tiene a su cargo las funciones del extinto Coneval.
Ante estas inquietudes, la presidenta del INEGI explicó que el monto solicitado corresponde al anteproyecto presentado por la institución. Aseguró que, con el presupuesto previsto para 2026, el INEGI podrá cubrir los 138 procesos estadísticos y geográficos programados. Además, indicó que el instituto había calculado en 108 millones de pesos el costo de las funciones que asumió del Coneval, como la medición de la pobreza y la evaluación integral de la política social.
Márquez explicó que las variaciones en el presupuesto del INEGI son normales, debido a los ciclos de levantamiento de censos. “Si un año tengo el Censo Económico y al siguiente no, la reducción parece grande, pero responde a la naturaleza del trabajo”, puntualizó.
Sobre los planes para 2026, la presidenta del INEGI adelantó que será un año con menos actividades censales, pero destacó que en 2025 el instituto realizará una encuesta sobre la adopción de Inteligencia Artificial (IA) en empresas mexicanas. Agregó que el INEGI ya utiliza IA en algunos de sus procesos internos, como el catalogado de categorías censales y el desarrollo de un chatbot para apoyar a los encuestadores en campo, mejorando así la calidad de los datos.
Al concluir su intervención, Graciela Márquez subrayó la importancia de la independencia y transparencia del INEGI para mantener la confianza de la ciudadanía. “No generamos ni ocultamos datos; publicamos todo conforme a calendario, porque la confianza es nuestra línea de flotación”, concluyó.



