
En la sesión solemne estuvo presente Florencio Lugo Hernández, único sobreviviente del asalto al cuartel milital ocurrido el 23 de septiembre de 1965.
El Senado de la República celebró una sesión solemne para conmemorar el sexagésimo aniversario del asalto al cuartel militar de Ciudad Madera, Chihuahua, en el que trece jóvenes combatientes entregaron su vida el 23 de septiembre de 1965.
- El homenaje histórico se convirtió en símbolo de dignidad, resistencia y lucha por la justicia social en México.
- Arturo Gámiz García, maestro rural fue quien encabezó “este acto de rebeldía, conciencia y dignidad”, junto a él, Emilio Gámiz García, Salomón Gaytán Aguirre, Pablo Gómez Ramírez.
- Juan Antonio Escobar Gaitán, Rafael Martínez Valdivia, Miguel Quiñones Pedroza, Óscar Sandoval Salinas, Guadalupe Scobell, Ramón Mendoza, Florencio Lugo, Francisco Ornelas y Matías Fernández.
- En el homenaje estuvo presente Florencio Lugo Hernández, único sobreviviente del asalto al cuartel de Ciudad Madera.
- También asistió Alma Gómez Caballero, hija del doctor Pablo Gómez Ramírez.
- A la ceremonia acudieron familiares de los caídos, autoridades, representantes de derechos humanos y legisladores.
- Con un tono de profundo respeto y compromiso político, las y los senadores coincidieron en que la memoria de los insurgentes de Madera debe mantenerse viva como referente de la historia democrática del país.
La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, señaló que el asalto al cuartel de Madera fue un parteaguas en la historia nacional:
- “Nos reunimos en esta soberanía para conmemorar la dignidad, la valentía y el profundo amor por el pueblo de quienes dieron su vida en este hecho del 23 de septiembre de 1965”.
- “Trece jóvenes, maestros, estudiantes y campesinos entregaron sus vidas por un México más justo”.
- La senadora dijo que, aunque el intento fue sofocado, marcó el inicio de una nueva etapa en la lucha social:
- “Ese intento, aunque militarmente fallido, inauguró una nueva fase de la lucha popular, la insurgencia armada, que recogía las gestas villistas, zapatistas y jaramillistas y que más tarde darían origen a la Liga Comunista 23 de septiembre”.
- Castillo destacó el decreto presidencial que reconoce el sitio como lugar de memoria, así como la importancia de las recomendaciones emitidas por la CNDH sobre la represión de aquella época.
- “Estas recomendaciones muestran que la represión fue una política constante, no un hecho aislado”.
- “Su reconocimiento contribuye a la memoria histórica y reivindica a quienes enfrentaron la injusticia y la violencia por buscar ni más ni menos que un país más justo”.
- En su mensaje final, llamó a honrar la memoria de Madera como una lección permanente para el futuro: “Rememorar a los héroes de Madera es reivindicar la lucha por la tierra, por la justicia, por el derecho a soñar con un país diferente, es mantener viva la llama de la democracia para que las futuras generaciones no olviden por lo que se ha luchado”.
- “¡Vivan los héroes del asalto al cuartel Madera! ¡Viva México con justicia y con memoria!”
La senadora Andrea Chávez Treviño, representante de Chihuahua, evocó la historia revolucionaria de la entidad y afirmó que los insurgentes de Madera fueron herederos directos de las luchas de Francisco Villa y de la Revolución Mexicana.
La sesión solemne se realizó el miércoles 1 de octubre de 2025 en el pleno de la Cámara de Senadores.
“¿Acaso creían que en poco menos de medio siglo los chihuahuenses nos olvidaríamos de Pancho Villa, el mejor gobernador de nuestra historia?”
“Algunos de quienes se alzaron en armas en Madera, hace hoy 60 años, eran herederos directos de los revolucionarios de la región, decepcionados por lo que el priismo caciquil y autoritario había hecho con el legado de Zapata y Villa”.
Chávez reivindicó la memoria de los combatientes frente a los intentos de la derecha de desvirtuar su causa:
“Nada más lejos de la realidad, los insurgentes fueron doctores como Pablo Gómez, profesores como Arturo Gámez y campesinos formados magistralmente por el dolor profundo que la desigualdad y la injusticia causan en el alma de quien vive con los ojos bien abiertos y el corazón rebosante de amor”.
Con voz firme, la legisladora expresó que su legado sigue vigente:
“Están presentes, no han muerto, florecerán como semillas en el corazón del pueblo mexicano que hoy vive una transformación histórica y que a 60 años no sólo no olvida, sino que los recuerda como lo que son: precursores de una sociedad más justa, más igualitaria y más digna”.
Con información de ZONAFREE



