
Miles de personas salieron a las calles en distintas ciudades de Europa para expresar su rechazo al asalto perpetrado por el ejército de Israel contra la Flotilla Global Sumud, cuando esta navegaba en aguas internacionales rumbo a Gaza con ayuda humanitaria. La intervención militar, que fue seguida en tiempo real gracias a las redes sociales y al sistema de comunicación de los barcos —que no logró ser neutralizado—, provocó una ola de protestas espontáneas en el continente.
En los barcos viajaban activistas de hasta 44 nacionalidades, incluyendo varios ciudadanos mexicanos, aunque la mayoría provenía de países europeos. La flotilla había partido el pasado 30 de agosto desde el puerto de Barcelona, donde fue despedida por una multitud que ondeaba banderas palestinas. Entre las personas detenidas se encuentra Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona.
Protestas en varias ciudades europeas
Barcelona fue una de las primeras ciudades en reaccionar. Centenares de personas se concentraron frente al consulado de Israel convocadas por la Confederación General del Trabajo (CGT). Entre gritos de “¡Palestina libre!”, “No es una guerra, es un genocidio” y “Estado sionista, estado terrorista”, manifestaron su repudio al ataque. La protesta fue dispersada por unidades antidisturbios de la policía catalana, aunque no se reportaron detenidos ni heridos.
En Bruselas, miles se reunieron en la Place de la Bourse y marcharon hacia el Ministerio de Asuntos Exteriores para exigir la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel y la liberación inmediata de los activistas.
Berlín también fue escenario de una protesta multitudinaria en su estación central, donde se alzaron voces contra lo que calificaron como una intervención “ilegal” y en favor de la causa palestina. En ciudades como Roma y Nápoles, manifestantes bloquearon vías ferroviarias y un barco israelí fue impedido de atracar en el puerto de Livorno, pese a no transportar material bélico.
Por primera vez, las protestas portuarias en Italia se realizaron aunque no hubiera armamento involucrado. Estibadores y sindicatos bloquearon la entrada de la naviera israelí Zim. Poco después, la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), el principal sindicato del país, convocó a una huelga general para el próximo viernes.
“El ataque a barcos civiles que transportaban ciudadanos italianos constituye un acto extremadamente grave. Es un golpe al propio orden constitucional que impide la acción humanitaria y la solidaridad con la población palestina, sometida por el gobierno israelí a un verdadero genocidio. Además es un ataque directo a la seguridad de los trabajadores y voluntarios a bordo. No sólo es un crimen contra personas indefensas, sino que también es grave que el gobierno italiano haya abandonado a trabajadores italianos en aguas internacionales abiertas, violando nuestros principios constitucionales”, expresó el sindicato en un comunicado.
Movilizaciones en Turquía, Túnez y América Latina
En Turquía, miles se concentraron en Estambul y Ankara frente a sedes diplomáticas de Estados Unidos, en repudio al respaldo de Washington a la política militar de Israel. En Túnez, las manifestaciones se extendieron por todo el país, especialmente en la céntrica avenida Habib Bourguiba en la capital. Según Ahram Online, los participantes corearon consignas como “Resistencia, resistencia, no hay paz, no hay compromiso”, y proclamaron: “Nuestra flotilla es una flotilla de gente libre que viene a romper el asedio”.
Estambul también albergó una protesta frente al consulado israelí, en la que miles exigieron el fin del bloqueo sobre Gaza. Imágenes y videos circularon ampliamente en redes sociales.
Desde América Latina también se alzaron voces oficiales en condena al ataque. El presidente de Bolivia, Luis Arce, calificó el hecho como una “brutal agresión perpetrada por el gobierno de Israel” y lo definió como una “flagrante violación del derecho internacional”, según reportó Al Jazeera.
El canciller venezolano, Yván Gil, denunció en Telegram un “cobarde acto de piratería” contra una misión civil que pretendía entregar 5.500 toneladas de ayuda al pueblo palestino, al que describió como “sometido al hambre y al exterminio”.
Más protestas en camino
La indignación provocada por la acción militar israelí continúa creciendo. Están convocadas nuevas concentraciones en prácticamente todas las capitales europeas para este jueves, especialmente frente a las sedes diplomáticas de Israel y de la Unión Europea, con el objetivo de presionar a los gobiernos a tomar medidas más firmes ante lo ocurrido.
Sindicatos estudiantiles y de jóvenes en países como Francia y Bélgica han anunciado la suspensión de clases y la realización de marchas a partir del jueves, en solidaridad con la flotilla y en demanda de la liberación de todos los activistas detenidos.



